Archivo por días: 11 de abril de 2008


El encierro actual no está en peligro 4

Tranquilos amiguitos. El encierro, tal y como hoy lo conocemos, no está en peligro. Al revés. Poco tiene que ver con la esencia originaria de acompañar en prueba de valentía el traslado de los toros de los corrales a la plaza, pero lejos de poder «morir de éxito» tiene larga vida.

Y es que las mismas cosas que podrían matarlo son las que le harán perdurar. El encierro es hoy un gran negocio. Mueve mucha pasta. Basta imaginar cómo bajaría el interés turístico de nuestras fiestas sin él. ¿Lo iban a permitir los bareros, tenderos, hoteleros y demás charlatanes de feria?

¿Renunciaría la Meca al suculento contrato de exclusividad de las imágenes del interior de la plaza?

¿Se quedarían de brazos cruzados los diversos canales de TV (no sólo TVE y 4) al perder la tajada publicitaria de primera magnitud que supone insertar anuncios entre repetición y repetición? (por cierto, que aunque los anunciantes cambiasen el anuncio de un año para otro tampoco iba a pasar nada, que te pones a ver el encierro del día 7 y parece que están en el día de la marmota…).

¿Permitirían el diario de Navarra y el Noticias una decisión que reduciría sus ventas y sus inserciones publicitarias? (si bien por el contrario tendrían un importante ahorro en papel al quitar 700 páginas diarias de fotos del encierro)*.

¿Aceptaría el Ayuntamiento la desaparición de uno de los eventos de mayor relevancia m-u-n-d-i-a-l?

Seguro que me dejo en el tintero muchos más grupos de interés. Hasta el Urmeneta ha desembarcado el año pasado a una con la Cuatro. Y todos hemos podido aprender cómo se corre en academias web.

Y contrariamente a lo que se piensa, el día que el morenico se despiste y haya 74 muertos por asta de toro, ese día la repercusión se disparará formidablemente, con lo que todos los aludidos se frotarán nerviosamente las manos y en sus pupilas aparecerá el signo del dólar.

Resumiendo: lo que todos identificamos como el cáncer del encierro es lo mismo que va a hacer que no desaparezca.

Entretanto, habrá que buscar remedio a cuestiones menores como la llegada de la peste del mundo de la farándula (avanzadilla el año pasado gracias a Cuatro con Boris, etc.), y la proliferación (parecen corronchos de onttos beltzas en Lantz) de mangarranes que se presentan con alegres coloridos para que se les vea en casa, o narcisos (como bien se les ha definido en este blog) que buscan la fama sirviéndose del encierro, seguramente siguiendo el ejemplo de un tío que durante años fue un anónimo «el calvo del bigote», y que hoy en día es distinguido tertuliano y avezado aventurero mediático del que todos conocemos nombre, procedencia, vida y milagros.

*: Un ruego a la prensa escrita local: o publicamos en el pie de foto el nombre de todos los corredores o el de ninguno. La discriminación es ofensiva. Todos los que salen se están jugando el pellejo con las mismas armas.