Archivo por días: 11 de marzo de 2009


Destripadores 4

Vale, vale que presumimos de que los sanfermines son participativos para todo el mundo. Así es, y está claro que por eso se distinguen de muchas otras fiestas.

Eso no quita para que haya actividades en las que no queda más remedio que ser un mero espectador. Se nos pueden ocurrir muchos ejemplos, pero hay una que recomiendo ver por lo menos una vez en la vida.

Tiene lugar cada tarde de fiestas, y se da varias veces. Tantas como toros maten en la plaza.

Se trata del descuartizamiento de los bureles, que comienza en cuanto las mulillas descargan al bicho en el patio de caballos, y termina bastante antes de que llegue el siguiente ejemplar.

Tuve el privilegio de verlo un día que me despisté por los adentros, pero lo cierto es que si nada más terminar la corrida vas al patio de caballos, puedes verles en faena con el sexto de la tarde.

Espectacular.

Para empezar, la sala de desguaces está impecable cuando llega el toro. Nadie diría que hace unos minutos han terminado de trinchar un morlaco de 600 kilos. Parece casi un quirófano. Por supuesto, el toro anterior ya ha sido evacuado, no hay ni rastro. Y ahí están los destripadores con sus katiuskas, machetes en ristre, esperando que los mulilleros (Lekuona siempre en las astas) traigan la siguiente pieza.

Y cuando llega comienza el espectáculo. No hay palabras. La precisión de esta gente es directamente proporcional a mi desconocimiento, pero llama la atención lo certeros de los golpes que asestan con todo tipo de instrumental cortante.

Y lo que es mejor, en un visto y no visto, el toro, pesado ya en canal, sale certificado, dando lugar a la segunda parte del trabajo: esterilizar de nuevo la sala.

Y así varias veces cada tarde. Como digo, a mí me impresionó. Todos los años me propongo volver a verlo, pero luego se me olvida. Además, uno ya no tiene la movilidad de hace 15 años…