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Una medalla más que merecida 3

El tema del post de hoy resultaba obligado.
Como ya sabréis, por lo menos los lectores locales, ayer domingo en el teatro Gayarre se le concedió la medalla de oro de Pamplona a la Comparsa de Gigantes y Cabezudos.
Previamente y por la mañana, salieron en procesión por las calles de Pamplona (aunque por desgracia la lluvia hizo de las suyas y no pudieron bailar en la plaza del Ayuntamiento), para posteriormente regresar al Palacio Condestable, donde han estado expuestos todo el fin de semana.

Un bonito reconocimiento éste que se les ha hecho, aprovechando que próximamente cumplen nada menos que 150 años.
Esta medalla es un preludio a otros actos y reconocimientos que tendrán lugar el próximo año 2010, para homenajear a la Comparsa como bien se merece.

La medalla de oro de Pamplona se lleva concediendo desde el año 1983 de forma no consecutiva. En este punto, recordar a los sanfermineros de pro, que en el 94 se otorgó a la Pamplonesa y en el 97 al maestro Turrillas.

Supongo que la concesión de esta distinción pueda resultar un tanto extraña para la gente de fuera e incluso para más de uno de aquí que no tenga demasiado apego por las fiestas (hay incluso algún zurriago por ahí que lo ha calificado de aldeanada), pero para el resto de nosotros es algo que nos toca la fibra, no sé si por los recuerdos de la infancia o por la ilusión que ves en las caras de los txikis cuando acompañas a la Comparsa cualquier mañana de Sanfermines.

Como pequeño homenaje aquí os dejo este vídeo de los Gigantes bailando la Era, ¡que cosa más bonita!
Pues eso: ¡enhorabuena y que cumplan muchos más..!


Textos participantes en I Certamen de Microrrelatos Sanfermin (II)

ISTANT BIZIGARRIA,    Iñaki Irisarri

ZALANTZAREN KOLOREAK

Hamaika ikusteko jaioak gara. Ez dago usteak usteltzea bezalakorik. Bizitza osoa ematen da egia sendoak eraikitzen, eta, une jakin batean, istant bakar batean, argi eta garbi konprenitzen da okerrak besterik ez direla, eta horiek lehenbailehen ahanztea komeni dela. Mundu berria zabaltzen da orduan. Zorioneko unea. Istant magikoa.

Izan ere, une horretatik aurrera, denak berdin jarraitzen badu ere, zu ez zara dagoeneko pertsona bera, eta, hartara, dena da berri zuretako. Mundura berriz ere emana bazina bezala, ez dago jada iraganik, eta dena dago etorkizun.

Eta harrezkero, ezinbestez, zalantzaren bandera astinduko duzu batera eta bestera, bizirik iraun artean. Bai eta zalantzazko karkaila zabalak aireratuko ere, ingurukoek egia sendo-sendoak plazaratzen entzuten dituzunean. 

¡Viva zalantza! Gora zalantza!

Erran ez zidaten, ba, aurrerantzean bizitza normal samarra egiten jarraituko nuela, baina, ikusmenik gabe, kolorerik gabea izan behar zuela bizitza horrek… Gezur galanta! Koloreak, ikusteaz gain, usaindu, ukitu eta bizi ere egiten dira, uztailaren zazpi bateko istant magiko batean, Iruñeko alde zaharreko bazterretan, zuriak eta gorriak egiaztatu zidaten bezalaxe.

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LOS COLORES DE LA DUDA (Traducción de Istant Bizigarria)
 
Hemos venido a este mundo a ver todo tipo de cosas. No hay nada tan corrompible como las creencias. Uno se pasa la vida construyendo verdades sólidas, y en un momento dado, en solo un instante, se comprende con total claridad que son tan solo falsedades, y que conviene olvidarlas cuanto antes. Entonces se abre ante nosotros un mundo nuevo. Es un momento maravilloso. Un instante mágico.

De hecho, desde ese momento, aunque todo continúe igual, tú ya no eres la misma persona, y así todo es nuevo para ti. Como si hubieses vuelto a nacer; ya no hay pasado, todo es futuro.

Y desde entonces, necesariamente, ondearás la bandera de la duda a un lado y otro, mientras sigas vivo. Así como también airearas la ampliada carcajada de la duda, mientras oyes como los demás hacen públicas unas verdades sólidas e indestructibles.

¡Viva la duda! ¡Gora la duda!

No me dijeron pues, que de ahí en adelante seguiría haciendo una vida de lo más normal, pero que esa vida no iba a tener visión, ni colores… ¡Vaya mentira! Los colores, además de verlos, se huelen, se tocan y se viven, como en un instante mágico de un siete de Julio, en los rincones del Casco viejo de Pamplona, tal y como me confirmaron el blanco y el rojo.

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Esperando el alba,    Gabriel Camero 

Noche de julio. Algún grillo canta escondido en el parque. Calor. Sudo. No puedo reconciliar el sueño. San Fermín. Mañana Torreestrella. Miro el reloj de la mesita de noche, marca las 3:35. Me levanto, voy a la cocina y tomo un vaso de agua.

El silencio de la noche lo vuelve ruidoso un grupo de americanos que no dejan de pegar voces y de beber litros de cerveza o pacharan, da lo mismo.

Mañana Torresestrella y no puedo dormir. En algo más de tres horas tengo que volver a levantarme. Desde que acaba el encierro no puedo dejar de pensar en la ganaderia a la que debo de enfrentarme al día siguiente. Convivo con el miedo. Veo a los toros de Miura debajo de la cama, creo que sus sombras me persiguen y mi alma se tropieza.

Todo el mundo está de fiesta. Nosotros, los corredores, no. Nuestra fiesta diaria dura cinco minutos y comienza a las ocho en punto de la mañana. Quizás luego hay algunas cañas al mediodía y poco más.

No puedo dormir. Maldita sea. El grillo no deja de cantar. Enciendo el ventilador. Mañana será otro día. Solo espero que pronto llegue el alba.

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El Encierro,    Luis R. Makianich

Desde que llegamos a Pamplona, la ansiedad por las fiestas se apoderó de mí transformando mi cuerpo en un barril de fuegos artificiales por estallar.  La aglomeración de gente en torno a los vallados de madera y el bullicio expectante desde algunas horas antes de despuntar el día activó la mecha que detonará en una feroz estampida.  El sol de julio nos enardece y los mozos guían la manada como pastores desde los corralillos hasta la plaza.  Cuando veo a los corredores excitados encausarse en el rio de carne sobre un lecho de adoquines, mi corazón estalla en un repentino galope y mi cuerpo entero decide unírseles.  Jamás había participado en semejante contienda y la emoción inunda mis venas en sangre, la que puedo ver tiñendo el suelo, ahora regado de cuerpos en posición fetal.  El resto de nosotros aún formamos parte de la avalancha que al llegar a la curva de Mercaderes con Estafeta se desborda exuberante contra las barricadas, alimentando su caudal con algunos observadores, que ya son parte de nuestro inmenso e indivisible cuerpo.  La recta final nos lleva a la libertad de la plaza, donde ocho cabestros nos vitorean a los seis toros de San Fermín.


Textos participantes en I Certamen de Microrrelatos Sanfermin (I)

ESTALLIDO, Noa Ares Peon.
Sonó un estallido. Miré a mi alrededor. La gente corría dirigiéndose al final de la calle, miré atrás y vi las caras desencajadas, corrí.

Sentía el fluir veloz de mi sangre bombeante, la respiración entrecortada, la adrenalina desprendida en el aire. Sentí miedo.

Corrí intentando no tropezar, mirando atrás para no perder de vista a nuestros perseguidores. Esquivando por veces la marea blanca y roja. Mis piernas no daban más de sí, temía no poder llegar a la plaza, pero no podía detenerme, era peligroso.

Vi la puerta de madera al girar la esquina, me faltó el aire, miré a lo lejos un repecho en la pared, me dirigí veloz a aquel lugar y justo cuando llegué a aquel pequeño hueco, el gigantesco cuerpo de aquel morlaco rozó mi espalda… casi pierdo el equilibrio, pero mis temblorosas piernas lograron mantener el tipo.

Entré tras ellos y vi como un estallido de júbilo inundaba la plaza.

El encierro había sido precioso, un éxito. Sonreí, cansado y feliz.

Una lágrima se asomó coqueta a mis mejillas…miré a mi alrededor y pensé que aquel sentimiento no se podría vivir de ningún otro modo. Los San Fermines se habían instalado para siempre en mí…

UN DÍA RARO, Fernando de Morais Castro Santos

Escucho y todos son gritos a mi alrededor. Abro los ojos. ¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? Ya recuerdo, iba corriendo junto a esos chicos y de pronto me tropecé. Voy a ver si les alcanzo de nuevo, aunque parece que la caída me ha afectado más de lo que pensaba, ¡me duele todo!
¡Será posible! Alguien tira de mi y otra vez al suelo. No pasa nada, esta vez dos amables jóvenes con unos pañuelos atados al cuello me ayudan a ponerme en pie de nuevo. ¡Ahí viene más gente! Qué amables son, pero cuando me dirijo a agradecérselo vuelven a correr. ¿Estarán huyendo de algo? No lo entiendo, si yo no veo nada más que gente y más gente corriendo, y no parecen peligrosos. Al contrario, se les ve muy felices.
Mira, ahí está mi familia. Será mejor que me vaya con ellos, que parecen ser los únicos que saben hacia dónde van, y que corramos a nuestro ritmo, juntitos y en buena compañía hasta la plaza esa que se ve al final de la calle, a ver si allí me entero de algo.
En serio, a veces pienso que si no fuera un toro, todo sería distinto.


Variedad musical sanferminera. 4

Pocas ciudades en fiestas podrán presumir de tanta variedad musical. Desde el primer momento de fiestas, la música invade las calles de la ciudad y no se detendrá hasta que se retire la última charanga, el día 15 de madrugada. Ya desde su inicio tras el júbilo del txupinazo,las notas de la “Biribilketa de Gainza” inauguran las fiestas de San Fermín, justo después de que el reloj consistorial marque las doce del mediodía del 6 de julio. La pieza es interpretada por dos protagonistas indiscutibles en este capítulo: La Pamplonesa y el grupo de txistularis. Tanto la una, como los otros, sin olvidar a los gaiteros, se harán indispensables en el desarrollo de los distintos actos festivos de la ciudad. La programación oficial contempla una variada oferta de conciertos, verbenas y otros acontecimientos musicales que abarcan un gran abanico de estilos musicales.

Repartidos por distintos enclaves de la ciudad la jornada sanferminera se organiza alrededor de las plazas y jardines que los albergan que, por otra parte, suelen ser siempre los mismos: la Plaza del Castillo, la Plaza de los Fueros, plaza Compañía, la Media Luna, Plaza de la Cruz, Paseo de Sarasate, parque de la Taconera y plaza Antoniutti. Todos ellos se convierten durante los días de fiestas en el escenario de las distintas actuaciones de jazz, pop-rock, música electrónica, rumba, salsa, folclore o exhibición de jotas.

La música de bandas también esta presente en las mañanas sanfermineras. A partir del día 8, hasta que terminen los Sanfermines, las mejores bandas municipales visitan la ciudad para actuar en la Plaza de la Cruz, a la una de la tarde.Para los amantes de la música clásica, la Agrupación Coral de Cámara de Pamplona ofrece todos los años un concierto en el Teatro Gayarre. Se trata de un grupo coral de prestigio internacional.

Otros estilos de música, como el merengue y salsa encuentran su sitio en la Plaza de San Francisco. Todo esto resumido es la impresionante oferta musical en San Fermín, de lo que pocas ciudades del mundo creo pueden presumir. Es otro de los aspectos culturales que ofrecen nuestras fiestas, que también en esta materia es multicultural, para que no digan que Pamplona es sólo encierros y juerga continua.


Hay vida el finde en el blog! 5

Los próximos fines de semana los vamos a dedicar a publicar los microrrelatos que se recibimos con motivo del primer Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín que convocamos este año 2009.

Os recuerdo que recibimos 311 microrrelatos provenientes de 14 países.
Para más información sobre los datos del certamen os remito a la página en la que indicamos todas los datos relativos al certamen. Pincha aquí.
Paulatinamente iremos publicando cada fin de semana 6 entregas aproximadamente, tres el sábado y tres el domingo, de forma que podamos seguir leyendo esas pequeñas maravillas que nos acercan a la fiesta.

Los microrrelatos que vais a leer tratan de la más variada casuística sanferminera y como todo hay que decirlo debo indicar que vais a leer artículos de lo más variado. Leeréis artículos de gente que ha expresado muy bien lo que es la fiesta, y también gente que la relación con nuestra fiesta a sido meramente por terceras personas o incluso me atrevería a decir que también hay microrrelatos que difunden un desconocimiento total de la fiesta.

No seré yo quién los juzgue y para que reciban el dictamen popular comenzamos esta saga de finde.

De todas formas todos estos relatos son el resultado de personas a las que les ha llegado este primer certamen y han decidido dedicarnos unos minutos presentando su obra.

El publicar todas las obras responde a un deseo de compartir con ellos, con vosotros y en la medida de nuestras posibilidades esos buenos momentos que nos permitieron pasar leyendo sus obras durante los meses de mayo y junio.

Gracias a todos y a leer hasta que llegue la convocatoria del II Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín.

Mientras os dejo el enlace al libro “Una fiesta indescriptible narrada en doscientas palabras” con los premiados y finalistas.

Debo indicar que durante el resto de la semana, lunes a viernes, el blog continuará con sus post originales.