Archivos anuales: AM


Mensaje de Navidad 5

En estas fechas tan entrañables, nos llena de orgullo y satisfacción comunicaros que desde que este blog inició su andadura en 2008 se han colgado 730 artículos y son más de 4.000 los comentarios recibidos por parte de nuestros lectores y lectoras.

En este último artículo del año Estafeta y yo queremos desearos que paséis unas muy felices fiestas (de Navidad) y queremos recordaros que éste es el último paso de nuestra particular travesía del desierto iniciada un caluroso 15 de julio. Cuando nos volvamos a reunir en enero ya habremos disfrutado de nuestra primera cena de escalera de 2011 y andaremos embalados, cuesta abajo y sin frenos, rumbo al 6 de julio.

En vez de pañuelo estos días circularemos con bufanda y en lugar de con la salida de los toros colapsaremos las calles con Olentzero y Reyes Magos, pero la sonrisa ya la tenemos afilada.

Eguberri onak pasa itzazue eta Gora San Fermin!

¡Feliz Navidad y Viva San Fermín!


Sanfermin Quiz (XII) 4

¡Dios mío! ¡Qué noche!: solsticio de invierno, luna llena y eclipse de luna, todo en uno, ¡y yo con estos pelos! Es una señal, los niños y niñas del colegio de San Ildefonso (memorable disfraz de grupo de hace unos años en Nochevieja) me van a forrar.

Pero bueno, a lo que iba. No me gustaría despedir el 2010 sin volver a poner a prueba vuestros conocimientos sobre nuestras queridas fiestas. Hoy os voy a proponer dos textos en los que se ha deslizado alguna sutil diferencia que puede cambiar por completo el sentido de lo que son las cosas, o de lo que alguno cree que son las cosas. Porque muchas veces son pequeños detalles los que decantan una historia hacia el realismo o hacia la fantasía, hacia la veracidad o hacia el sesgo, hacia el rigor o hacia la laxitud…

Ahí los dejo, espero que como buenos sanfermineros no encontréis dificultad. Por mi parte, os deseo a todos los enfermos de los sanfermines que disfrutéis de la Navidad, si es posible en familia o entre amigos, recordándoos sin más que a lo tonto… ¡faltan sólo 10 días para empezar a subir la escalera!

Texto 1 (publicado en el periódico «Público» en julio de 2009)

Pobre de mí. Las fiestas de San Fermín, y con ellas los encierros (y, desgraciadamente, los entierros) han terminado. Sólo queda un año, menos una semana, para las próximas. Un chiste que circula por Internet, y que ayer trajo al blog Luchino (va por ti), lo explica muy gráficamente:

– Mi novio lleva unos días sin cambiarse de ropa, sin ducharse, bebiendo mucho vino, deambulando todo el día por la calle, sin afeitarse, rodeado de basura…
– ¿Se ha convertido en un sin techo?
– No, se ha ido a los sanfermines.

Ahora, todos duchados y afeitados, con la tasa legal de alcohol en el cuerpo, y cada basura bien separada en los contenedores, dispuestos a defender a los animales contra quienes los maltratan y torturan, Pamplona vuelve a lucir su cara limpia, moderna y civilizada.

Yo los he visto por televisión y parecía que se lo pasaban en grande. Cada día iban dejando un rastro de 43 toneladas de basura que pacientemente iban retirando de parques, jardines y vías públicas los servicios municipales de limpieza. Porque parece ser que no hay nada más divertido que apartar unos botes de cerveza, bolsas de plástico, botellas de cristal y cartones de tetra brick para hacerse un hueco en el césped y echarse una plácida siesta, rendidos al sopor del verano, tomando aliento para la batalla festiva de la noche.

Y es que nos volvemos como niños. Ya nuestras madres nos regañaban, por guarros, al venir del parque, pura carne de lavadora. En la noche de San Juan, los juerguistas dejan también abandonadas en la playa varias toneladas de basura (la sandía es la reina), incluidos excrementos y vomitados.

El día en que descubran la gracia los amantes de la ópera no va a haber dios que limpie el Teatro Real.

Texto 2

Sarandonga nos vamos a comer
Sarandonga un arroz con bacalao
Sarandonga en lo alto del puerto
Sarandonga que mañana es domingo
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga y óyeme cantar!

Cuando yo tenía dinero, me llamaban don Tomás
Cuando yo tenía dinero, me llamaban don Tomás
Como ahora ya no lo tengo me llaman Tomás na’ ma’

Sarandonga nos vamo’ a comer
Sarandonga un arroz con bacalao
Sarandonga en lo alto del puerto
Sarandonga que mañana es domingo
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga y óyeme cantar!

Yo no como más judías, porque me sientan muy mal
Yo no como más judías, porque me sientan muy mal
Y luego dice la gente PRIMA! come bobería

Sarandonga nos vamo’ a comer
Sarandonga un arroz con bacalao
Sarandonga en lo alto del puerto
Sarandonga que mañana es domingo
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga y oyeme cantar!

Los gitanos y los payos, en gracia se dan la mano
Con alegría y buen cante, los queremos como hermanos
Unos los tiran de frente, y otros, los tiran de lado
Pero la rumba es la madre y alla todos les cantamos AY!

Sarandonga nos vamos a comer
Sarandonga un arroz con bacala’o
Sarandonga alla en lo alto del puerto
Sarandonga que mañana es domingo
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga y oyeme cantar!

Esta vida hay que beberla, en sorbitos de cristal
Esta vida hay que beberla, en sorbitos de cristal
Un sorbito por nosotros y otro, por lo que nos dan

Sarandonga nos vamo’ a comer
Sarandonga un arroz con bacalao
Sarandonga alla en lo alto del puerto
Sarandonga que mañana es domingo
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga cuchibiri cuchibiri
Sarandonga y oyeme cantar!


“Almuerzos” de La Comparsa 22

En primer lugar comenzaré dando todo mi apoyo a Pamplonudo por lo sucedido la semana pasada, a la vez que le doy mi enhorabuena por el buen escrito que realizó, pese a la intención de Rajauta de apropiárselo, y de hecho, de salir airoso al menos durante un día, recibiendo (estoy seguro de ello) felicitaciones por algo que no le correspondía, en este caso, como el negro soy yo, no habrá ninguna duda sobre quién es el autor de este relato, tal y como le pasó a una conocida presentadora.
Una vez hecho este comentario, y habiéndolo avisado ya en días anteriores, pasaré a daros detalle de algo que suscita tanta polémica entre la masa social en la mayoría de nuestras salidas, como son “los almuerzos” de La Comparsa.
Puede parecer fácil, pero no es para nada sencillo el programar, os prometo que casi a contra reloj, cada salida de La Comparsa, sobre todo en San Fermín, donde hay más compromisos que en el resto de salidas y por lo tanto se realizan más número de bailes (esos bailes que, por si alguno no lo sabe, los miembros de La Comparsa -los de Gigantes-, preparan desde el mes de Marzo-Abril  -dependiendo de cómo toque la semana santa- durante 2 días a la semana, 2 horas cada día y hasta San Fermín). Y es que hay que llegar puntuales a las citas que se han programado en cada recorrido diario y que tienen la aprobación del Consistorio desde días antes a San Fermín.
Todas y cada una de las paradas en las que realizamos un baile, van precedidas por un Saluda que envían en días anteriores los miembros de La Comparsa a quienes se les va a bailar, incluso se le comunica la hora en la que La Comparsa se personará para realizar el baile, pero no todos los días esto es así, puesto que hay 3 días en los que los horarios los marca Protocolo, es decir, el Ayuntamiento. Cabe reseñar que las paradas que marca el Ayuntamiento están asignadas en 45 minutos, los cuales son insuficientes para pegarse “un buen almuerzo” como les dicen algunos inconscientes, que desconocen los entresijos de la Comparsa o más de uno que incluso se piensa que es entonces cuando comienzan, no siendo conocedores de que llevamos en la calle desde las 9 y media de la mañana.
También os desvelaré que los almuerzos no los paga el Ayuntamiento, el único almuerzo que paga el Consistorio es el que realiza la Comparsa el Domingo en el Bar de los Salesianos, ya que es el único Bar en el que caben todos a la vez para almorzar en apenas 1 hora, si alguna vez se han demorado más ese día es por la dificultad que tiene dar de almorzar a unas 100 personas en ese tiempo. El resto de días cada uno se lo costea de su bolsillo, salvo que sociedades o peñas tengan el detalle de obsequiar a los miembros con sus guisos, como es el caso de una Peña , que invita a los miembros a almorzar el día que la Comparsa pasa por su local, u otras sociedades o asociaciones de vecinos que lo hacen a modo parcial, dadas las dimensiones de sus locales. Me consta que es muy agradecido este detalle por los miembros de la Comparsa, y no nombro a ninguno por no llegar a poner a todos y poder quedar yo mal ( sé que lo sabrán entender).
En el resto de días la Comparsa no se demora nunca en estar más de una hora almorzando, así que yo pienso que en esas 5 horas de media (de 9:30 hrs de la mañana a 14:30 hrs), qué menos que poder descansar 1 hora para almorzar, a mí lo que es no me parece descabellado, ya que el resto de la mañana están soportando pesos en condiciones infrahumanas de calor, ya que nuestros pesos oscilan entre los 58 y los 64 kilos en el caso de los gigantes y de 15 a 35 kilos en kilikis, cabezudos y zaldikos.
Opiniones habrá para todos, y yo sé y veo que mucha gente llega justo cuando han parado y se creen que llevan más tiempo parados, o podrán decir que paran en más sitios, pero eso no es cierto, otra cosa es que en algunas paradas se haga aprecio a lo que pueda sacar al que se le baila, pero yo os aseguro que salvo contadas ocasiones, son los menos los miembros de la Comparsa los que se arriman a comer ó picar algo, en todo caso beben, porque hidratarse sí que necesitan, y si no, que se lo pregunten a cualquier conocido que sea partícipe de recibir estos bailes, que hará veraz esto que digo.
En el resto de salidas anuales, como son San Fermín txikito y San Saturnino (salvo este año) solamente hay que reseñar que es en el día de San Saturnino cuando la Comparsa almuerza cuando se lo dicta protocolo, durante la misa, como el día de San Fermín o de la Octava, y en San Fermín txikito, el sábado la salida es a la tarde y el domingo se almuerza antes de efectuar la salida, así pues, no veo yo que haya nada que reprocharles.
No me gustaría tener que entrar en detalles de días o de situaciones, pero creo que entre todos podréis comprender el valor humano que hay detrás de sí, y que para nada es oro todo lo que reluce, y hay que saber que detrás de cada acto hay un trabajo detrás que no se ve, y yo sé que hay mucho detrás de la Comparsa.
Sé que podrá ser difícil poder cambiar la opinión de aquel que se crea con la razón verdadera, pero yo creo que siendo objetivo podrá llegar a comprender el trabajo que hay detrás de todos nosotros y que sin él, nosotros no tendríamos sentido.
Atentamente;
 
Toko-Toko


Sonidos dopantes 10

Vivimos tiempos en los que no creemos en nada: si un deportista hace una hazaña, lo pondremos bajo sospecha. Si alguien lleva quince horas fuera de casa y a las siete de la mañana es visto pegando botes, rápidamente asociaremos su conducta con alguna pastilla de colores.
Si un trabajador acaba una jornada de duro trabajo físico silbando y bailando… algo habrá hecho.   No es de extrañar, pues, que para muchos de sus detractores, los Sanfermines sean una fiesta de vomitonas,  borrachos y abrazafarolas.

 Pero uno tiene para sí que muchas de las situaciones que se viven del seis al catorce de julio estimulan el aparato locomotor y nervioso sin ninguna ayuda exógena. Como cada uno tendrá varias en la cabeza voy a describir tres relacionadas directamente con la música.

 -6:45 de la mañana. Un variopinto público espera en los aledaños de la Casa Consistorial a los músicos más somnolientos del planeta. Cuando suene cualquiera de las dianas musicadas por Silvanio Cervantes, varios olvidarán que llevan veinte horas sin dormir, pasar por casa o hacer un descanso con fundamento. Serán capaces de botar sobre sí mismos durante media hora al son de “la Gacela“.

 -Son las 12:02, en una sala de doscientos metros cuadrados cuyas paredes retumban, trescientas o cuatrocientas personas están soltando en silencio una lágrima al escuchar una melodía familiar. Mientras unos se abrazan y otros miran al techo, pocos pueden articular palabra. No es un Chill Out del Festival de Benicasin, es el zaguán del Ayuntamiento mientras suena el seis de julio la Birbiriketa de Gainza.

 -En la calle hace un sol abrasador, muchos han buscado la sombra de los jardines y el refresco de las fuentes. Casi son las tres de la tarde mientras el asfalto de la calle Yanguas y Miranda se reblandece al paso de las silletas. Unos señores que llevan pesos de sesenta kilos sobre su tronco desde las nueve de la mañana, comienzan a girar  sobre sí mismos de forma continua al ritmo de una música traída de Paderborn. Varios de ellos los acompañan al ritmo de palmas. Parece que hubiesen enloquecido en un último estertor por culpa del sol.  Son los giganteros, al ritmo de la Polonesa.

El Colesterol, el alcohol, los antiácidos o las pomadas rectales son sustancias  que aparecen alrededor de la fiesta. Pero los Sanfermines son el verdadero dopaje.


¡Hace falta ser cafre! 12

Es lo primero que se me vino a la mente (por no usar palabras mayores y malsonantes) al leer en la prensa local lo que le sucedió a José Carlos Arranz durante las pasadas fiestas.

Para aquel que no conozca aún su historia, este joven madrileño recibió un botellazo en plena cabeza el pasado 6 de Julio poco después del txupinazo.
Para mas inri la agresión fue totalmente fortuita, ya que el mozo tuvo la mala suerte de ser blanco de un imbécil que había lanzado esa botella a los Municipales.

La gracia de ese anormal anónimo que amparado en el gentío se quiso hacer el valiente, le ha costado a José Carlos bastante cara. En un principio los médicos le dijeron que probablemente no podría volver a hablar y andar. Afortunadamente y gracias a su esfuerzo ya puede hacer ambas cosas, aunque las secuelas que le pueden quedar son absolutamente terribles.

A mi lo que me pide el cuerpo sería meterle la botella por ahí donde la espalda pierde su nombre al tarugo que la lanzó, aunque eso por desgracia no le pueda devolver a José Carlos todo lo que ha perdido.

Al hilo de esta barbaridad, no puedo evitar pensar en algún que otro graciosillo de esos que van un día a los toros a andanada y rematan la corrida tirando hacia tendido lo primero que se les pase por al cabeza.
Ya ha habido algún susto en el pasado (aunque no ha llegado por pura chiripa a acarrear consecuencias como las que ha sufrido José Carlos sin comerlo ni beberlo).
Que sirva este accidente como recordatorio para evitar que se repitan cosas como ésta.

Para que os hagáis un idea y si disponéis de unos pocos minutos, aquí tenéis el video de un reportaje de Informe Semanal emitido el pasado mes de noviembre en el que aparece tanto su caso como otros de afectados por Daño Cerebral Sobrevenido.