Archivo por meses: octubre 2010


MI CUADRILLA SANFERMINERA 11

Al igual que mis compañeros Toko y Josemiguelerico, yo también voy a escribir en mi primer artículo sobre la gente con la que comparto las Fiestas. Algunos formas parte de mi cuadrilla habitual, pero la mayoría son gente que me he ido encontrando en la vida y que comparten mi misma pasión.

Es la gente con la que después de fiestas me junto a cenar el 20 de Julio. Con la que celebro a lo grande el Txikito, porque son las fiestas de los de casa. Son los que mes a mes comparten conmigo cocina, mesa y mantel en las escaleras tratando los asuntos y noticias sanfermineras. Gente que cuando salen los carteles anunciadores me llaman para decirme que no valen ni para tomar por saco y que es una vergüenza y que… bla,bla,bla.

Y cuando se anuncia la Feria y sin tener ni pajolera idea la tachan de barata, que hay que traer a las figuras, que las ganaderías son comerciales, que mas vale que siempre nos quedará en chulo de banderillas y que se ziscan en La Meca, aunque cuando están  en la andanada o en el tendido les de igual que salga el Bombero Torero y solo están atentos al grito de “illa”, “illa” o últimamente “illo”,”illo”.

Los que a primeros de Junio me dicen que ya han reservado mesa en la sociedad para almorzar el 6 y se nos ponen los pelos como escarpias. Con los que te juntas el 7 para preparar el almuerzo, ir a la Procesión y volver a almorzar. Los que nunca dejan de emocionarse cuando oyen a La Pamplonesa. Los que te agarran del hombro para cantar rancheras en la sobremesa poseídos por los efluvio de las endrinas. Los que sin venir a cuento te dan un abrazo a la salida de los toros porque son felices. Los que durante nueve días piensan que “siguen siendo el rey” a pesar de “ella”.

Son los veteranos que en el vermú te enseñan como eran los Sanfermines hace cuarenta años. A los que el 14 a las 20:30, en La Monumental, se les hace un nudo en la garganta y se les escapa la lagrimilla porque esto se acaba. Los que después del Pobre de mí tienen que arrancarme el pañuelo porque no acepto que llega el final. Los que se juntan conmigo a cenar el 20 de julio….

Mi padre, mis primos, y esta gente, son los que me han enseñado lo que son los Sanfermines, como vivirlos, como disfrutarlos y como quererlos.

Y a estos, desde hace dos años y pico, se ha unido un grupúsculo de irreductibles talibanes sanfermineros, a los que no conozco, y que con sus artículos, historias, anécdotas y batallitas, me han hecho disfrutar de algo más que de mis cinco minutos de sanfermin al día.

GRACIAS !!!


Homenaje de Champions 5

Agradeceros a los miembros de blogsanfermin.com la posibilidad que me dais de escribir en este blog al que sigo con asiduidad hace ya algún año. También quería dar la enhorabuena a los nuevos compañeros incorporados a la plantilla, por la calidad de vuestros primeros relatos, espero no defraudar a todos los que habitualmente participáis activamente del blog.

Es uno de los mejores recuerdos que tengo de mis numerosas tardes taurinas de San Fermín en el tendido de nuestra hermosa plaza. Corría el 1992, y como bien recordaréis los amantes del buen fútbol, aquel año el Barça se había proclamado campeón de la Copa de Europa, su primera en el palmarés.

No conozco mayor aficionado al Barça que un primo mío, un tipo peculiar, capaz de susurrar a un caballo en fiestas de Tafalla, o de tener a todos sus compañeros de tendido toda una corrida bebiendo Lambrusco, o de aparecer con gorras y camisetas para todos de la empresa en la que trabaja, y de celebrar las hazañas de su amado equipo vestido de azulgrana, con una Copa de Europa de fabricación casera, paseándose por la andanada de toda la plaza de toros de Pamplona, una calurosa tarde de julio, mientras los mozos, sorprendidos, aplaudían o abucheaban, pero en todo caso se aprovechaban de la circunstancia para derramar sobre él el contenido de sus vasos. Él, impasible, avanzaba por toda la andanada mientras nosotros, atónitos, contemplábamos la hazaña desde nuestra localidad.

Se dio un auténtico baño de gloria, y como no, de sangría, cerveza, vino… Satisfecho de su hazaña, no tuvo más remedio que abandonar la plaza y dirigirse a casa de sus padres a asearse.

Creo recordar que tuvo repercusión en los medios escritos, lástima no disponer de documentación gráfica.

Va por ti, primo.


Textos participantes II Certamen de Microrrelatos de San Fermín

Por la puerta grande – Oscar Rodríguez Zarraluqui (Tudela, Navarra)

La plaza estaba abarrotada. El ruido del gentío se mezclaba armoniosamente, con el sonar de saxofones, trompetas y los mas variopintos instrumentos que te puedas imaginar. Habíamos conseguido entradas de sol , y allá, en el sol, cualquier espectador se atrevía a componer su propia música. El alcohol corría por las gargantas del público allá congregado y bajaba por el graderío, como pequeñas cascadas a punto de salirse de su estrecho cauce. El traje tan inmaculado, tan blanco, y que tan cuidadosamente había estado planchado aquella mañana, a las primeras de cambio comenzaba a hacer juego con el pañuelico rojo que llevaba anudado al cuello. A medida que iba transcurriendo la faena, la sensación de mareo era más que evidente. Por mi derecha aparecieron, dando la vuelta al ruedo, dos personajes estrafalarios cubiertos de innumerables cachibaches, portando un bidón de lo que aqui llaman zurracapote, y del que me he hice muy buen amigo. ¿La corrida?. Bien, gracias. Solo recuerdo que una vez finalizada, salte a la arena de la plaza, y acabe saliendo, como los grandes toreros, por la puerta grande. Eso si, bailando al son de una charanga.

Palpitaciones – Isolina Cerdá Casado (Leganés, Madrid)

Sentía un palpitar cercano. El señor que estaba sentado en el caballo de bronce tenía alrededor de su cuello un pañuelo rojo, indumentaria poco corriente para el rey de la calle navarra. Pero me limité a respetar la estética rompedora de un hombre cuyo caballo había sido inmovilizado en medio de una rotonda sin más aspiración que la de contar los coches que la circunvalaban. Todo el día estuve dándole vueltas al misterioso asunto, podía tratarse de una chiquillada; algún gamberro aburrido de la monotonía. Pero, ¿y si no fuera así? ¿tal vez, añorando emociones reales, se colocó él mismo el pañuelo para imaginarse corredor de los Sanfermines? Y así fue como descubrió que los coches no tenían cuatro ruedas, sino cuatro patas; y sus espejos retrovisores se convertían en respetables cuernos y ese palpitar era la manifestación sonora de su emoción al llegar a la plaza. Me di cuenta entonces; apenas quedaba nada para el chupinazo. Puerta abierta; olor a fiesta; color de blanco pureza, rojo de fuego, sangre y vino; encierros rebosantes de adrenalina. Se trataba de eso: la fiesta de San Fermín traspasando fronteras y adentrándose en el corazón de las estatuas callejeras.

La primera vez – Eustaquio Uzqueda Pado (Logroño, La Rioja)

La primera vez. por Eustaquio Uzqueda Esa noche no puede dormir, bueno o no me dejaron dormir. Era mi primera noche en ‘San Fermín’ y el día anterior había sido mi primer día. Para un mozalbete de capital de provincias como yo, era lo ‘máximo’ el poder ir a ‘San Fermín’. Vivía en la capital de ‘debajo’ de Pamplona. Yo ya había estado en ella varias veces. Mi padre tenía unos primos que vivían allí… eran militares de carrera y además ‘armeros’, en aquellos años, lo que intimidaba mucho. ‘Aquellos años’ son unos pocos después, no más de una docena, de que Hemingway inmortalizara las fiestas de ‘San Fermín’. Había llegado la mañana anterior a Pamplona, en autobús, junto con un par de amigos de mi ciudad. A mis padres les dije que iba a casa de ‘los tíos’, pero mi intención era saludarlos y vivir la fiesta a mi aire, sobre todo por la noche. En mi ciudad, la fiesta se acababa por aquel entonces a las dos y media de la mañana o algo así. Cuando amaneció, nos compramos una botella de leche y unos churros y nos fuimos para el encierro. También aquel fue mi primer encierro.

La magia de San Fermín – Rafael Bailón Ruiz (Granada, Andalucía)

Fiestas de San Fermín:cada rincón pamplonica colapsado por gentes de diversos puntos de dentro y fuera de la geografía española. Con el pañuelo rojo anudado al cuello,disfruto de cada momento, sin saber a ciencia cierta su razón de ser: ligado al Voto de las Cinco llagas y martirio del santo o simplemente forma de retar al morlaco. Cuesta de San Domingo hasta la plaza del Ayuntamiento, con escasos refugios para retirarse o una hornacina con la imagen de San Fermín son hechos que perduran en mi mente. Toros agrupados en manadas en busca de la embestida frente a valientes corredores evitando peligrosos derrotes con un servidor expectante y deseoso de no tener que lamentar víctimas. Sirvan estas líneas como muestra del sentir hacia una ciudad y tradición que diez años después de mi primera visita me sigue llamando a gritos.


Presentación – Aurkezpena 9

Hola muy buenas. Me llamo Gaupaseitor y soy un punki callejero. ¿Qué hace alguien como yo escribiendo en este blog? Os lo explico. Hace unos días caminaba por las calles del casco viejo pamplonés con la sensación de que alguien me seguía. No recordaba haber hecho nada malo últimamente así que no le di importancia, aunque pronto le iba a encontrar explicación. Cuando eché el primer trago a mi kalimotxo, lo comprendí todo. Habían echado cerveza para envenenarme. La cerveza es un cóctel explosivo dentro de mi cuerpo y me desvanecí en unos segundos. Quien quiera que fuese, lo sabía y me había preparado una trampa con maestría. Sin duda, estábamos tratando con gente muy profesional. Me desperté solo, con un fuerte dolor de cabeza en una habitación de paredes blancas, sin saber ni dónde estaba, ni cuánto tiempo había estado inconsciente. Una voz distorsionada apareció de la nada y me dijo que mirase a una pantalla. Allí vi una imagen desoladora; estaba mi perro, Kalimotxeitor, junto a un Dvd portátil y un disco de Bustamante. Al rato aparecieron dos personas encapuchadas, que se identificaron como miembros de blogsanfermin.com, y me enseñaron un contrato. Si no lo firmaba, le darían al play. La mirada lastimera de mi perro me conmovió y así es como he llegado hasta aquí, con un puñetero contrato de becario, a cambio de mi bella prosa, con el que apenas me llega para comprar gomina extrafuerte para la cresta.

Esta es mi historia, así que empezamos para intentar trasladar al blog el lado más macarra, transgresivo, ácido y popular de esta fiesta, que en definitiva, es la que nos une a todos.

He de reconocer que no he sido un seguidor del blog desde sus inicios, así que espero no repetirme en los temas, y si lo hago, confío en que os falle la memoria. ¡Nos leemos!

Salud y anarkia!!