Archivo por días: 27 de abril de 2012


Cosas que pasan en la Plaza de Toros II – Zezen Plazan gertatzen diren gauzak II 2

Quien más, quien menos, ha tenido alguna vez un pequeño disgusto en la monumental pamplonesa en forma de algo que le ha caído encima y no le ha hecho ninguna gracia.

A lo largo de los años es algo que se repite cíclicamente, gente que sube de abajo a arriba, amagos de bronca, o broncas sin amagos y músicos  que ven como sus valiosos instrumentos se ven manchados por todo tipo de líquidos.

La cantidad de objetos que caen desde andanada, es un problema que se repite anualmente y los que llevamos varios años en el tendido, hemos visto caer cosas de lo más variopintas. Desde todo tipo de líquidos, que si son días de calor, y la cantidad no es excesiva, no es nada que no se solucione con un lavado de manos y brazos, o con un cambio de camisa o camiseta para los más puristas; hasta otros más asquerosos, como huevos, restos de comida, que ya pueden exigir una ducha post-corrida; pero es que también nos ha tocado ver caer muchos objetos realmente peligrosos, como latas de bebida llenas o trozos de hielo de un tamaño considerable, incluso una vez cayó una persona desde arriba a abajo.

Parece que en ciertas zonas lo más típico es ponerse albardaos los unos a los otros, y que la gente que viene de fuera, simplemente lo imita. También se dice que siempre es gente diferente que no va a volver al día siguiente y se comenta que algún día pasará algo grave y que entonces se tomarán medidas, pero ¿qué tipo de medidas?

Si nos ponemos en el lado opuesto, no quisiéramos para nosotros mismos el tener que ser cacheados a la entrada o el no poder acceder a la plaza con objetos que puedan ser considerados como peligrosos. Tampoco así solucionaríamos el tema, ya que cualquier objeto normal se puede convertir en peligroso en manos de alguien, así que la solución para buscar un equilibrio entre una cosa y la otra es realmente peliaguda.

Sólo nos queda una cosa: apelar al sentido común de la gente. Por muy mal que alguien vaya, hace falta ser muy cafre para tirar de arriba abajo algún objeto de los antes mencionados, o si no, los de su alrededor nunca deberían de permitirlo. Esperemos que con esto sea suficiente. Tampoco parece coherente en estos tiempos de crisis el que la gente vaya tirando de todo por ahí, y más aún cuando hay otra gente que lo puede aprovechar.