Archivo por días: 3 de abril de 2013


Hay que ir espabilando 1

– «¿Digaaaa?»

– «Eeeh, quéhay, estoooo, os llamaba para saber si reserváis para cenar en sanfermines».

– «Uuuufffff, …. pues la cosa está bastante mal…. ¿para qué día quieres?»

– «¿Para qué día tienes?»

– «Pues depende… ¿cuántos sois?»

– «Pues andaremos entre 9 y 18»

– «Jodé, ¿no me puedes concretar un poco más?»

– «No te creas, ya me gustaría, pero es lo que hay. En principio se apunta tododiós pero seguros seguros sólo estamos nueve»

– «Es que así no te puedo coger. Si quieres aclararos y me vuelves a llamar, pero… es que así no se puede. O me dices seguro o no te puedo reservar».

– «De todas formas, ¿para qué días tienes libre?»

– «Hombre, … es que libre libre, lo que se dice libre, no tengo ningún día. Como no queráis aprovechar que este año el 5 cae en sábado…»

– «Entonces no tienes libre»

– «No, si libre sí tengo. El problema es que depende para cuántos»

– «Pues ya te digo, hombre, al final siempre se raja alguno, estaremos más cerca de 9 que de 18».

– «Pues como comprenderás, no te voy a guardar sitio para 18 y que luego vengáis 9, que encima os rajaréis alguno de los fijos y vendréis todavía menos».

– «Coño, o sea que también tienes libre como para 18…»

– «A ver, que te estoy diciendo desde hace rato que depende. ¡Que no es lo mismo que seáis 5 que 25!»

– «Vale vale… pero que conste que esas cifras te las acabas de sacar tú de la manga, yo te hablo de entre 9 y 18»

– «Bueno mira, si has llamao para tocar los huevos, hasta aquí».

– «¡¡Espera, espera!!… Vamos a tirar por la calle denmedio. Pon que seamos 15, y si se raja más gente ya meteremos a quien sea, que al final siempre te sale algún compromiso…»

– «¿Y para qué día quieres?»

– «¿Para qué día tienes?»

– «Jodeeeeerrrrrr… para todos menos el 6, el 7, el 8, el 12 y el 13. Y lo que te digo, si queréis el 5 os pongo con mantel de tela y vasos de verdad».

– «Para, para. Déjate del 5. Pon para el 9. Lo único, ¿tienes menú especial para celíacos?»

– «Pues va a ser que no»

– «Por cierto, qué hacéis, menú cerrado, carta, picoteo?»

– «Pues tendremos varias posibilidades, en función del precio y de la hora que vengáis. Desde bocatas hasta el menú sanfermín»

– «¿Y en qué consiste el menú sanfermín?»

– «Pues un picoteo de lechuga y luego cada uno puede elegir de segundo lomo»

– «¿Y precio?»

– «Pues dependerá de lo que pidáis»

-«No, digo el menú sanfermín»

– «Pues es que tendrías que hablar con el dueño, no sé qué precio pondrá… supongo que será unos 50 ó 60 euros. Pero incluye el pan eh?»

– «¡Hostias!»

– «Ya…»

– «Buf, es que no séee…»

– «Hombre, si venís los 18  a lo mejor podemos cerrar desde ahora el menú y se puede bajar un poco…qué se yo… 45 euros. Tampoco vas a encontrar más barato, no te vayas a pensar… ¿sois de Pamplona?»

– «Sí»

– «Pues lo que te digo»

– «Bueno mira, como es imposible encontrar sitio, te voy a reservar el día 9 para 15 el menú sanfermín. Pero que nos incluya por lo menos también el café y el vino, que tampoco te vamos a pedir un Pago de Carraovejas…»

– «Es que no damos cafés en sanfermines…»

– «Jodeeeeerrrrrr macho. Hala venga, que més igual. Menos gasto te haremos. Los potes ya nos los echaremos en otro lao»

– «¿A qué hora te apunto?»

– «Pues yo que sé, sobre las 10»

– «¿No podría ser antes?»

– «Pues mal, porque los que vamos a los toros no vamos a estar antes de las 9 y media o las 10. Date cuenta que estáis en casacristo, y para llegar desde la plaza…»

– «Es que si vais a ser 15 os tengo que meter en el primer turno, porque para el segundo y tercero no tengo sitio»

– «¡Qué dices!»

– «A ver, si te gusta, bien, y si no, pues también. El primer turno es de 8 y media a 9 y media»

– «¿Queeeeéééééé?»

– «¡De 8 y media a 9 y media!»

– «Copón, pero eso es merendar, más que cenar…»

– «Oye mira, ya me estoy cansando. Si te parece bien lo coges y si no, lo dejas, que a mí me la suda»

– «Ole, ole y ole. Viva el servicio al cliente. Venga, apúntame casi para los 18 y así me haces el descuentillo de 5 euros. A las 8 y media del día 9».

– «¿A qué nombre?»

– «Pon a nombre de Garcinuño, Juan Pedro Garcinuño, seguro que me conoces del encierro y tal»

– «Ah sí, el de las mulillas, ¿no? Dame un número de teléfono.»

– «555764533»

– «…c i n c ooo   t r ee i n t a yyy… t r é s. Vale. Entonces el día 9, a las 8 y media, para 18».

– «Venga, perfecto, hasta el día 9»

-«Aleeeee. venga, talogooooooo».

Clic.

(Ya puedes esperar sentao, so capullo, que va a ir a cenar tu puta madre. Ah, y última vez que me encargo de reservar).

 

Nota de la redacción: esta entrada ya fue publicada en este mismo medio hace la friolera de cinco años (¡¡¡no existía el guasap, y en el Caralibro había cuatro colgados!!!), pero mantiene su vigencia, y que sirva como bofetón a todos aquellos que estén ahora mismo dormidos en los laureles pensando que aún falta mucho.

¡¡¡¡¡ YA FALTA MENOS !!!!!

 


Visitantes 5

El lunes terminaba para muchos de nosotros la Semana Santa. Cinco días aprovechados para descansar, hacer deporte visitando la montaña o visitando países o ciudades más o menos lejanos. Los que nos quedamos aquí nos convertimos en anfitriones de todos los que viene a celebrar estos días a Pamplona. Es evidente que la Semana Santa y las Fiestas de San Fermín son las épocas donde más turistas recibe la ciudad. Pero, ¿qué vienen buscando los turistas a Pamplona? ¿Son el mismo tipo de visitante los de ahora y los de Julio? ¿Buscan el mismo ocio?

Está claro que la gente que viene a disfrutar de las Fiestas sanfermineras suele ser gente más joven que los visitantes de Semana Santa. También es obvio que tenemos muchos más guiris en Julio que ahora, donde nuestros vecinos y los catalanes son mayoría.  Pero lo que buscan unos y otros parece que no es tan distinto. Esta semana pude leer que los que vienen a Pamplona en Semana Santa vienen en busca de gastronomía. Vienen a degustar pintxos y beber vino. Suelen pasar el día sin salir de lo viejo, paseando por el recorrido del encierro y dedicando su estancia al pintxo-pote. Porque parece ser que la oferta cultural que ofrece la ciudad no es lo que atrae a los visitantes. Ni los monumentos que la adornan parecen de especial interés para los viajeros si no están relacionados con las Fiestas. Las estadísticas también dicen que la gran mayoría viene a pasar sólo un día y no hacen noche, lo que me lleva a pensar que consideran que doce horas son suficientes para ver lo más interesante de Pamplona.

Esto lleva a la pregunta de si son los Sanfermines el único reclamo turístico de esta ciudad. Y si es así, ¿por qué no se promocionan más durante el resto de año para intentar que los turistas pasen más tiempo en la ciudad? Y si por otra parte, y como yo creo, los atractivos que ofrece Pamplona y alrededores son muchos, ¿por qué no se venden mejor para intentar ver a gente más allá de lo viejo?

Quizás las autoridades piensen que tener unas fiestas internacionalmente conocidas sea suficiente como reclamo turístico. O quizás piensen que Pamplona no tiene mucho más que ofrecer. En cualquier caso espero que los que hayan venido lo hayan disfrutado y se vayan con una buena imagen de la ciudad y de sus (im)perfectos anfitriones.