Archivo por días: 23 de octubre de 2014


El «hater» de la feria del toro 4

El hater En el mundo de las redes sociales  se les llama «haters» (del inglés «odiadores») a aquellos personajes que pululan por las redes sociales ciscando a diestro y siniestro con mala leche y amargura. Son personas en estado de cabreo perpetuo a las que el anonimato o la impersonalidad del medio les hace soltar sapos y culebras en ciento cuarenta caracteres. La gente famosa, su rival futbolístico o sus antagonistas políticos suelen ser blanco de sus iras.

Como uno no se mete mucho a Twiter durante los sanfermines, no sabe si habrá muchos «hater» de nuestras fiestas, imagino que surgirán de manera proporcional a la fama o difusión de estas. Se lleva mucho lo de escribir, aquí te pillo, aquí te mato, desde un teclado táctil.

Pero hoy no toca hablar de un «hater» anónimo o de redes sociales.  Sino de un nota que odia la «Feria del Toro» y larga los exabruptos con su firma o iniciales en negro sobre blanco. Es profesional de la información taurina. Para respetar su identidad, desde una entrada que se firma con seudónimo, no mencionaremos su nombre.

El odiador ha largado contra la Meca, el encierro,  el Ayuntamiento, los ganaderos, los veintemil espectadores de la plaza y contra el resto de los pamploneses. Le faltan amigos y le sobran gatos. Pero sus escritos, bien porque los lectores no van más allá del primer párrafo o porque directamente cambian de página, pasan absolutamente desapercibidos.

Ha especulado sobre planes para eliminar la lidia en beneficio del encierro, ha invocado a los matadores a trincar más dinero de una institución benéfica, ha insultado literalmente a los espectadores. Pero lo mejor ha sido, para jodienda de este Iznogud,  que casi nadie se ha enterado de los espumarajos que espurre.

En la imagen se adjunta el párrafo de un artículo suyo firmado en julio de 2013. En un semanrio taurino. Hablaba de una corrida en Pamplona. No lo firma un animalista. No lo firma Eugenio Noel ni «Pármeno». Lo firma alguien que vive por y para la difusión de la tauromaquia y por cierto, a costa del erario público.

Qué putada le resultará tragarse por obligación la feria. Tiene que volver a casa cargadico de bilis todos los años.