Archivo por meses: septiembre 2017


IX Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín

EL VINO

Juan Carlos Somoza García

Allí donde el encierro coge la ciaboga, al entrar en Estafeta, allí se erige el “Mesón Pintxo”. En sus contraventanas está reflejada la embestida de “Cansino”, el toro por el que San Fermín intercedió y fue indultado. El suceso está reproducido en una placa conmemorativa. La hija de Iñaki, dueño de “Pintxo” y viudo, se llama Arantza, y su admirador, yo mismo, Erik. Cada mañana, después del baño champanero en el txupinazo, de los 875 metros de maratón pamplonica, de reyes, zaldikos y kilikis, aterrizo kalimotxo en mano para almorzar donde la Arantza. Sus atuendos rojos son fuego en movimiento, y sus manos zarzas que ardientes rompen el aire. Mordido por la espera envío a su encuentro mi invitación para el baile de la Era, en la plaza del Castillo. No contesta. Arde mi pregunta al viento:
—Susúrrame y rompe madrugadas, regálame unos instantes de ilusión…
No dedica mirada a mi locura y solo veo unos ojos que engañan y otros engañados. Suspiro. Anticipo una vez más el “Pobre de mí” y regreso la vista a la inscripción de la placa: «Donde rompió el cuerno “Cansino”, de Pamplona el mejor vino»… Y, desdeñado, me refugio en mi amigo fiel, mi mejor amigo… ¡El vino!
 

EL MOZO

Julián F. Pérez Cobo

Sentado en la acera veia pasar la vida como en un sueño, pero sabía que no estaba dormido. Se sentía cansado, y aunque no recordaba bien la útlima gota de cerveza que había bajado por su garganta, tenía que haberla sudado ya hacía bastante rato, entre el calor de los bares, la música y el no parar de deambular de un lado a otro. Andar, y andar, eso si que lo recordaba perfectamente de un año para otro.
Sentado en la acera también recordaba el olor a sudor, a nerviosismo y a miedo contenido. Y miraba a los mozos, igual que un niño mira a la Comparsa de Gigantes, que periódico en mano bajaban por la calle; y para su sorpresa, él también llevaba uno, enrrollado, como tantas otras veces.
Sentado en la acera despertó a la realidad, era 7 de julio, y, como de costumbre, estaba en la calle Santo Domingo, esperando que fueran las 8.
Se levantó, colocó el periódico debajo del brazo y, tambaleándose, emprendió el camino a casa mientras escuchaba el primer cántico a San Fermín, recordando cuando, muchos años atrás, el también fué mozo. 

¡VIVA SAN FERMÍN!

Silvia Lacasa Montalvo

Cada vez queda menos para el 6 de julio, día en que todos los años se lanza el chupinazo con el que comienzan las fiestas de San Fermín.
No hay fiesta más importante en el año para los pamplonicas, que esperan con gran ilusión esos días.
Desde que el escritor Ernest Hemingway visitase Pamplona hace ya unos cuantos años los San Fermines se han internacionalizado y personas de diferentes lugares del mundo disfrutan de la fiesta con los locales. En total son 8 días y 204 horas de fiesta ininterrumpida.
El acto más conocido y multitudinario es sin duda alguna el encierro. Produce una gran emoción escuchar todas las mañanas a los corredores, antes de enfrentarse a los toros, el cántico mediante el cuál piden la protección de San Fermín. Dice así:
«A San Fermín pedimos,
por ser nuestro patrón,
nos guíe en el encierro
dándonos su bendición»
Además del encierro, si nos acercamos a Pamplona no podemos perdernos la procesión en honor a San Fermín que se celebra el 7 de julio, la comparsa de gigantes y cabezudos, el jolgorio de las peñas o los fuegos artificiales.
Tic-tac tic-tac la cuenta atrás ha comenzado. ¡Viva San Fermín! 


IX Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín

UN 7 DE JULIO

Juan Luis Henares Boutet

Julio 7 de 2005, verano europeo. Explosiones en Londres; no tengo recuerdos de los atentados en los trenes del metro, ni de las bombas o cuerpos despedazados por la ciudad. Tampoco los tengo de las fiestas de San Fermín, de la gente corriendo delante de los toros en el encierro por las calles de Pamplona, o de los festejos con mucho vino por la noche navarra.
Sólo guardo en mi memoria de ese 7 de julio –invierno en el sur americano– la voz de mamá en el teléfono avisándome que te dio un infarto, la calle helada en busca de un taxi, verte en la camilla de terapia intensiva ya sin vida.
Transcurrieron varios años, tus cenizas han flotado desde el río Paraná y seguramente ya visitaron Inglaterra y España dando la vuelta al mundo. Pero seguís acá, hasta en las cosas tan simples como el olor a café recién hecho con el que me esperabas por las mañanas papá…
 

¡SAN FERMÍN!

Isolina Fernández Martínez

Andaba , despistado en las nubes, Dios todopoderoso observando. Cuando el cansancio le pudo y en el trono cayó sentado. Estaba el salvador pensando en el mundo que había creado. Quería hacer tres reformas, y empezaría en verano.
De repente, ¡catapúm!, enorme estruendo hace ¡Boom!. Salta Dios santo por los aires, a su trono encadenado, y sin perder nunca donaire. San Fermín que estaba cerca, raudo acude a auxiliarle, levanta al pobre creador y a su sillón del desastre.
¡Valla tremendo susto!, -alguien quiere asesinarme.-Por todos mis ayudantes!. Ve Fermín, baja a la tierra, algo sucede ahí de veras.
San Fermín, sin vacilar, baja, se entera ,… sube enseguida a informar:- pues nada nuevo señor: la fiesta más popular, la que más locura despierta, la que tiene fama mundial. Se está celebrando en España con su chupinazo genial. Él alcanzó este cielo para poderte avisar.
Baja, baja a la tierra y no vuelvas para acá. Hasta que se acabe la fiesta tú te vas allí quedar. Mantente alerta, ¡ya sabes!, que no ocurra nada de mal. Que se divierta mi gente, que se lo pase genial…a ti te encomiendo Fermín esta tarea especial. A Pamplona para siempre tú ahora has de cuidar. ¡Qué viva!

 

ADIÓS, AGUR, BYE BYE

Ignacio Alli

Los corredores y los toros pasan fugaces por debajo del piso de la calle Estafeta.
La niña de cuatro años les observa mientras se aferra a los barrotes del balcón con sus deditos.
—¡Adiós! ¡Agur! ¡Bye bye! —les grita—. Mamá, ¡no se han despedido!
—Están jugando al pilla-pilla, Anne. No pueden responder.
Los Gigantes de Pamplona se contonean al son de gaitas, txistus y tambores en la calle Mayor.
—¡Adiós! —les dice cuando pasan por delante—. Mamá, ¿por qué no se paran a responderme?
—¡Pero Anne! ¿No ves que están jugando al “carabin-caraban que miro ya”? ¡Todos quieren ser los primeros en llegar!
San Fermín recorre la calle Zapatería con la música de La Pamplonesa.
—¡Agur! —se desgañita para que le oiga—. Mamá, no me ha contestado. Ni tampoco los músicos —dice llorando.
—Anne, cariño, juegan a “silencio en la sala”. Y ya sabes que el primero que hable, “burro será”.
Los fuegos artificiales iluminan las murallas de la ciudadela de Pamplona.
—¡Bye bye! —grita triste hacia el cielo cuando enmudecen—. Nadie quiere a los niños…
Su madre la tapa cariñosamente con la colcha, una vez dormida.
—Adiós, agur, bye bye, Anne—le susurra mientras acaricia sus deditos ya relajados y parpadea pesadamente, también agotada.
 


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Making love and sexuality is no longer a taboo topic. Not really. There are researchers by the dozen that are studying human sexuality and ever-discovering new aspects to it. Even a few years back again, though, the gender bias was too evident. A lot of the papers that were written and surveys undertaken dealt with -in some way or the other- male sexuality. The woman as a sex being was completely overlooked. In recent times, however, the scenario has undergone a subtle change. New findings possess propelled scientists- physiological and psychological- to reconsider over as a being as lovemaking as any man, and with the same set of desires and problems that a man has. In fact, female sexual dysfunctions are every bit as serious as male ones are, and have to be treated just as soon. A wide array of problems can affect a woman’s sex life severely. Unhealthy news is that there is no stating as to when these challenges will suddenly begin to look. It is almost impossible to forecast a sexual disorder. Alternatively, the good part is that almost all of these problems are curable. Knowing what the problem is, it can be treated, and recurrence can be avoided.

Treating female sexual problems can be really difficult. What is most important, before anything else, is to approach the specific situation with a rational mindset. Typically, the man takes things privately (quite understandable, considering the sensitiveness of the issue), feeling that there might be something wrong with him that turns her off. First, talk things out. There might be some problem that can be solved through conversation, like incompatibility in sexual desires, lack of communication, infidelity or perhaps something that keeps her in constant tension.

Orgasmic problems:
These are generally not as common as the other two. Some girls report never having reached an orgasm despite stimulation and arousal. Now, certainly not everyone will reach climax the same way, so as situation or perhaps partner changes, the ability to orgasmic pleasure adjusts accordingly or does not do so. Each individual case of unfinished sex should not be taken as an inability to have an climax. If the case is singled out, then one can help the woman ejaculation by using a Size Matters Clitoris Excitement & Enhancement Set up or such products made to stimulate. The aforementioned kit, for example, massages the nerve endings on the clitoris, heightening tenderness and making orgasms better.

Some of the following are sexual disorders that women face:
Lack of libido: this is definitely one in the giants in the realm of male sexual dysfunction. There might be a whole lot of reasons behind this: tension, anxiety, failing relationships, personal/ professional/ financial problems etc. A constantly low interest in sex might even signal a serious or latent illness, so that it needs to be looked into immediately. Medical as well as psychological treatment could be administered to counter such cases. If it is a one-off case, then the woman are able to use 2Seduce Intimate Sensual Cream and such products which boost libido almost immediately after program to the vagina and clitoris.

Painful intercourse:
This can also cause a huge rift among partners. There are various factors that could cause pain during intercourse. A dry opening is one particular, which might signal lack of arousal or a physiological problem that prevents the formation of the lube. In such cases, it is advisable to use a cream or a gel that can at as a lubricant, or may stimulate lubrication. For this purpose, one can buy Vigorelle Cream, an item that can be applied on the clitoris and vaginal entrance, guaranteeing smooth penetration and extremely sensitised nerves.

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IX Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín

EN PLENA CALLE

Antonio León Del Castillo

Viendo la expresión de sus caras, diríase que no se han creído nada. No
eran navarros, ni vascos, ni riojanos, ni del sur… Olvidé de donde
dijeron que venían, pero no me ha importado. Les he contado igual a
otros de Bruselas y de Texas y de Tokio. Ya superé aquella cosa de lo mucho o poco que cada cual haya viajado para llegar, incluso lo que vengan a hacer. En mi rutina, primero toco la txirula y luego les
hablo algo de mi historia, comento lo de mis pinturas y que fui artista.
Les muestro algunos de los recortes de prensa que conservo de
mis carreras y noto cómo les incomoda la cicatriz que me cruza el pecho
cuando desabotono mi camisa, antes blanca. Los niños se me asustan un
poco, pero tengo que hacerlo y les enseño entonces mi bici con el
manillar hecho de astas de un bravo de verdad. Hace años me operaron de
pulmón, pero me viene mejor aducir que fui corneado. No pasa nada. En fin, dispuesto para otra actuación, se acercan unos mozos que, aunque no se tienen en pie, espero dejen algo de cash. No se para, es mi vida en la calle. 

EL RIBERO

Javier Muruzábal Cuevas

Ya he perdido la cuenta. Ni sé los años que llevo aquí encerrado. Vale que no soy peteuve, ¿acaso el resto sí? Yo por lo menos soy de la tierra. De la Ribera, pero navarrico como el que más. Que menudas jotas canto… lo que pasa es que no las oís porque no me dejan salir.

Lo que más me fastidia de todo esto es que dicen que parezco demasiado normal como para ir con el resto de la cuadrilla. Vamos, que desentono. No sé, yo también puedo poner cara de mala leche, vestirme con un traje de época, dejarme barba o hacerme coletas.

Y seguro que pensáis qué soy un envidioso. Pues sí, tenéis razón, lo reconozco. Pero es que echo tanto de menos todo aquello… Para mí no había nada mejor que correr detrás de los niños por las calles del casco viejo, escoltar a los gigantes, salir en procesión y ver al santo. Ay, San Fermín.

Abrí la puerta con precaución, mirando a izquierda y derecha para asegurarme que nadie me viera. Me coloqué bien la boina y el pañuelico y apreté con fuerza la empuñadura de la verga. Había decidido volver a salir. 

ACTO II

Jose Ignacio Blanco Cruzado

Una parcela de cielo, sobre una nube bien acolchada. Al abrirse el telón, los ángeles andan ajetreados y San Francisco Javier supervisa la operación.

SAN FERMÍN:
A ver, ¿está preparado el capotico?

SAN FRANCISCO JAVIER:
Casi; terminan de plancharlo.

SAN FERMÍN:
Pues que se den prisa, que esto empieza y tengo que tomar nota. (Saca una libretita y prepara el bolígrafo).

SAN FRANCISCO JAVIER:
Pero si siempre te piden lo mismo, hombre. ¿Tan mala memoria tienes?

SAN FERMÍN (mirando al cielo):
Ay, Dios mío, que corta es la imaginación del ignorante. ¿No ves que aunque la frase sea la misma, cada cual lleva su deseo particular? Anda, anda, déjame escuchar. (Aplica la oreja al aire mientras se escucha el cántico).

SAN FRANCISCO JAVIER (en un cuchicheo):
No blasfemes, que te van a oír. (Carraspea y se yergue). Todavía no comprendo cómo puedes anotar tan deprisa todo lo que quieren.

SAN FERMÍN:
Pues sí, ¡es como para perder la cabeza! Y más contigo dando vueltas por aquí, que estás tonto del txupinazo de ayer. Anda, no te asomes mucho.

(Los dos patrones miran de soslayo a la tierra, por si los cohetes. Dos ángeles cubren los hombros de San Fermín con el capotico planchado).

Telón 


IX Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín

GOOD VIBES

Vanessa Martínez Asiain

Amazement. Astonishment. Chaos. Courage. Delight. Elation. Excitement. Exhaustion. Fatigue. Fear. Freedom. Friendship. Happiness. Hunger. Love. Movement. Nervousness. Sleeplessness. Surprise. Thirst. Union and so on.
The list wouldn’t be finished without exceeding 204 words. Countless feelings and emotions are part of the 204 hours of Sanfermines. Everyone has their own ones, but in the end, the important thing is to feel.
 

LAS TRAVESURAS DEL SANTO

Julia San Miguel Martos

A principios de julio los carteles con la foto de Fermín, un anciano desaparecido de pelo cano, barba de muchos días, y camisa y pantalón blancos invadieron las calles. Como si fuera un político pidiendo el voto del vecindario, su rostro llenó los árboles que cercaban el paseo que iba del psiquiátrico a la calle mayor. Luego se empapelaron las marquesinas de los autobuses y las paredes. Y con los días, su imagen se extendió por las redes sociales. Nunca se recibieron noticias suyas, pero en muchos foros juraban y perjuraban que lo habían visto haciendo autostop camino de Pamplona. Y otros que, con más agilidad que un joven, lo avistaron corriendo por la Estafeta en los sanfermines delante de los toros, con su pañuelico atado al cuello. En el psiquiátrico, los demás pacientes celebraban la travesura de traer en jaque a la policía por haberse escapado, él, que siempre se las había dado de santo, insistiendo en que no podía faltar a su fiesta mayor. Nadie salvo ellos parecía reconocerlo por la televisión cuando conectaban en directo con los encierros. Y lo vitoreaban con sus servilletas rojas, sabiendo que él llevaba puesta la que faltaba del comedor. 

EMOCIÓN

Vanesa Arrondo Jiménez

Me despierto sobresaltada… Algo invade mi cuerpo, es una sensación extraña, como mariposas recorriendome el cuerpo desde la cabeza hasta los pies…
Ayer trasnoche bastante, son las 12h, miro por la ventana y veo el inmenso mar, y mis ojos se llenan de lágrimas desgarradoras, tengo escalofríos, me tiemblan las manos, siento un vacío enorme dentro de mi ser…
Mi cuerpo siente la misma emoción año tras año, es igual dónde esté…
Voy al armario, rebusco en el cajón y cojo el pañuelico, me lo anudo al cuello… ahora ya, me siento mucho mejor, una sonrisa se dibuja en mi boca, y mis ojos se vuelven a llenar de lágrimas, pero esta vez de felicidad…
Mi espíritu sanferminero se activa siempre, aunque me encuentre en la otra parte del mundo… Mi vieja Pamplona, cómo te echo de menos…
Viva San Fermín!!!!