Fiestas de luto. 2


Desgraciadamente se ha repetido la tragedia relacionada con los encierros. Ha fallecido un chaval de 16 años en Cabanillas. Fue arrollado por un cabestro con tan mala suerte que le produjo un traumatismo fatal.
Desde aquí mis condolencias a la familia. Esto hará que los medios de información reabran el debate sobre los encierros, y más sobre la edad límite para poder correr en un encierro. En éste caso en Navarra el límite de edad son los 16 años, por lo que éste chico decidió participar en el encierro, con tan mala fortuna que tuvo que ser arrollado por un manso.
Lo cierto es que todos y cada uno de los corredores debe asumir que una vez que traspasan el vallado saben que se juegan la vida. Correr el encierro es eso, disfrutar jugándose la vida.
Pero también se juegan la vida los montañeros, como el que se ha quedado para siempre estos días en el Himalaya, o como el que vuela en ala delta y un día el viento le arroja sobre una montaña, etc.
Cada uno decide cómo vivir su vida, lo único que hay que exigir en los festejos taurinos es la seguridad. Tanto para los espectadores como para los propios corredores. Y por supuesto la asistencia sanitaria, que estoy seguro de que como la que hay en Pamplona no la hay en ningún sitio. Todos los veranos hay alguna terrible cornada, o alguien que es apalizado por un morlaco, pero hay tanto aficionado, o tanto inconsciente que la gente sigue disfrutando de estos actos insustituibles en las fiestas de los pueblos.

Lo sucedido en Cabanillas ha sido verdaderamente mala suerte por lo visto, ya que el manso ha tropezado con este chaval, pero el golpe ha debido ser tan tremendo que nada han podido hacer por él. Una pena.


2 ideas sobre “Fiestas de luto.

  • Sanferman

    La verdad es que la consternación es mayor al tratarse de un chaval tan joven.
    Pero así es, Marcelo, como bien dices. Meterse a las vaquillas es asumir el riesgo de que te pueda pasar eso, aunque sea poco probable.
    Yo la vez que más cerca he estado de una vaquilla fue en una capea en la que llovió de tal manera que se formó un charco tremendo en el centro del ruedo. Para que nos entendamos, adoptó forma de donuts. Por el anillo exterior se podía estar, pero el centro del ruedo era una badina de unos 6 ó 7 metros de diámetro. Así que las vacas se apalancaban en medio del charco y no había forma de sacarlas de ahí. Eso animó a que gilipichis como yo nos aventurásemos un par de metros, una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo al unísono el pacharán y el puro, la barriga bien hacia afuera. La vaca ni mención. Pero si en ese momento arranca, me coge antes de que me dé tiempo a sacar la mano del bolsillo. Esa inconsciencia pudo costarme cara, pero también le pudo costar cara al que controla y se prepara, porque nunca estás a salvo de un resbalón, o de chocar con algo o alguien, etc.

  • pamplonudo

    Que reabran el debate o que hagan lo que quieran.Su desconocimiento del tema hace que pocas conclusiones vayan a sacar mas allá de las puramente sensacionalistas.Además,los encierros son un tema que no preocupa a los medios,pero sirve para en verano rellenar periodicos y ratos de tele.En Noviembre no creo que ninguno de los que habla ahora siga insistiendo en que deben abolirse estos festejos.Yo mientras tanto seguiré defendiendo nuestras fiestas y festejos,aunque se puedan dar estos accidentes tan tristes.

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