Misión imposible, chan, chan, chanchanchanchan, tiroriiiii, tiroriii, tiroriiiii… 4


– «¿Digaaaa?»

– «Eeeh, quéhay, estoooo, os llamaba para saber si reserváis para cenar en sanfermines».

– «Uuuufffff, …. pues la cosa está bastante mal…. ¿para qué día quieres?»

– «¿Para qué día tienes?»

– «Pues depende… ¿cuántos sois?»

– «Pues andaremos entre 9 y 18»

– «Jodé, ¿no me puedes concretar un poco más?»

– «No te creas, ya me gustaría, pero es lo que hay. En principio se apunta tododiós pero seguros seguros sólo estamos nueve»

– «Es que así no te puedo coger. Si quieres aclararos y me vuelves a llamar, pero… es que así no se puede. O me dices seguro o no te puedo reservar».

– «De todas formas, ¿para qué días tienes libre?»

– «Hombre, … es que libre libre, lo que se dice libre, no tengo ningún día. Como no queráis aprovechar que este año el 5 cae en sábado…»

– «Entonces no tienes libre»

– «No, si libre sí tengo. El problema es que depende para cuántos»

– «Pues ya te digo, hombre, al final siempre se raja alguno, estaremos más cerca de 9 que de 18».

– «Pues como comprenderás, no te voy a guardar sitio para 18 y que luego vengáis 9, que encima os rajaréis alguno de los fijos y vendréis todavía menos».

– «Coño, o sea que también tienes libre como para 18…»

– «A ver, que te estoy diciendo desde hace rato que depende. ¡Que no es lo mismo que seáis 5 que 25!»

– «Vale vale… pero que conste que esas cifras te las acabas de sacar tú de la manga, yo te hablo de entre 9 y 18»

– «Bueno mira, si has llamao para tocar los huevos, hasta aquí».

– «¡¡Espera, espera!!… Vamos a tirar por la calle denmedio. Pon que seamos 15, y si se raja más gente ya meteremos a quien sea, que al final siempre te sale algún compromiso…»

– «¿Y para qué día quieres?»

– «¿Para qué día tienes?»

– «Jodeeeeerrrrrr… para todos menos el 6, el 7, el 8, el 12 y el 13. Y lo que te digo, si queréis el 5 os pongo con mantel de tela y vasos de verdad».

– «Para, para. Déjate del 5. Pon para el 9. Lo único, ¿tienes menú especial para celíacos?»

– «Pues va a ser que no»

– «Por cierto, qué hacéis, menú cerrado, carta, picoteo?»

– «Pues tendremos varias posibilidades, en función del precio y de la hora que vengáis. Desde bocatas hasta el menú sanfermín»

– «¿Y en qué consiste el menú sanfermín?»

– «Pues un picoteo de lechuga y luego cada uno puede elegir de segundo lomo»

– «¿Y precio?»

– «Pues dependerá de lo que pidáis»

-«No, digo el menú sanfermín»

– «Pues es que tendrías que hablar con el dueño, no sé qué precio pondrá… supongo que será unos 50 ó 60 euros. Pero incluye el pan eh?»

– «¡Hostias!»

– «Ya…»

– «Buf, es que no séee…»

– «Hombre, si venís los 18  a lo mejor podemos cerrar desde ahora el menú y se puede bajar un poco…qué se yo… 45 euros. Tampoco vas a encontrar más barato, no te vayas a pensar… ¿sois de Pamplona?»

– «Sí»

– «Pues lo que te digo»

– «Bueno mira, como es imposible encontrar sitio, te voy a reservar el día 9 para 15 el menú sanfermín. Pero que nos incluya por lo menos también el café y el vino, que tampoco te vamos a pedir un Pago de Carraovejas…»

– «Es que no damos cafés en sanfermines…»

– «Jodeeeeerrrrrr macho. Hala venga, que més igual. Menos gasto te haremos. Los potes ya nos los echaremos en otro lao»

– «¿A qué hora te apunto?»

– «Pues yo que sé, sobre las 10»

– «¿No podría ser antes?»

– «Pues mal, porque los que vamos a los toros no vamos a estar antes de las 9 y media o las 10. Date cuenta que estáis en casacristo, y para llegar desde la plaza…»

– «Es que si vais a ser 15 os tengo que meter en el primer turno, porque para el segundo y tercero no tengo sitio»

– «¡Qué dices!»

– «A ver, si te gusta, bien, y si no, pues también. El primer turno es de 8 y media a 9 y media»

– «¿Queeeeéééééé?»

– «¡De 8 y media a 9 y media!»

– «Copón, pero eso es merendar, más que cenar…»

– «Oye mira, ya me estoy cansando. Si te parece bien lo coges y si no, lo dejas, que a mí me la suda»

– «Ole, ole y ole. Viva el servicio al cliente. Venga, apúntame casi para los 18 y así me haces el descuentillo de 5 euros. A las 8 y media del día 9».

– «¿A qué nombre?»

– «Pon a nombre de Garcinuño, Juan Pedro Garcinuño, seguro que me conoces del encierro y tal»

– «Ah sí, el de las mulillas, ¿no? Dame un número de teléfono.»

– «555764533»

– «…c i n c ooo   t r ee i n t a yyy… t r é s. Vale. Entonces el día 9, a las 8 y media, para 18».

– «Venga, perfecto, hasta el día 9»

-«Aleeeee. venga, talogooooooo».

Clic.

(Ya puedes esperar sentao, so capullo, que va a ir a cenar tu puta madre. Ah, y última vez que me encargo de reservar).


4 ideas sobre “Misión imposible, chan, chan, chanchanchanchan, tiroriiiii, tiroriii, tiroriiiii…

  • pamplonudo

    Yo tengo la mania de no cenar nunca en sanfermines.Ni un dia .Me parece una mariconada.Teniendo chocolate con churros mañueteros,hasta las 10 seguido de almuerzo con vinico hasta las 13 para ir al vermu de marianitos hasta las 15 que has quedado para comer.De donde sales abutardado perdido tras patxacas y copas para ir a merendar a los toros a las 19 treinta.20:30 caraja hasta el tuetano no me sienta a cenar ni el de las mulillas ,ni el chulo de banderillas (articulo ya para el).Ya me comere unas patatas fritas en los bailables de Antoniutti con vuelva pa casa .

  • festix

    Yo estoy con Pamplonudo. Si no, al final de los sanfermines te terminas pareciendo a un buque, y luego vete a quitarte de encima los excesos para lucir tipo en la playa o la piscina con cierta dignidad.

  • Flanagan

    Yo, qué queréis que os diga, en sanfermines estoy todo el puto día en un pienso, pero incluyendo la cena. Salgo de los toros a reventar, pero siempre queda un poco de sitio para otra buena ración de grasuz vario.

Los comentarios están cerrados.