Obras III Certamen Microrrelatos San Fermín


Título  HISTORIA DE UNA FAJA   Autor  Campión Jimeno,   Carlos

Tarde o temprano tenía que ocurrir. Esa extrema palidez del pasado 14 de julio, cuando te vi por última vez, era la imagen de una guerra perdida con la lavadora. Has desgarrado tu alma de algodón antes del Chupinazo, dándote por vencida antes de la batalla. Las apreturas del “Riau-Riau” y el sol de los toros socavaron tu textura y tu color. Pero como a los buenos vinos, el tiempo mejoraba tu prosapia para lucir solemne al paso del Santo en la Procesión y volar ligera al son de txistu y tamboril. Hoy tendré que anudar a mi costado una nueva faja. Y a su mocedad bermellón, le hablaré sin palabras de tus años conmigo. De tu ondulado reposo a mi lado en la espera de las dianas tempraneras y de tu energía compañera a la carrera en Mercaderes. De las veces que prestaste tus servicios como amable toalla o socorrida bayeta multiusos, de tu abnegación en accidentadas inmersiones en el zurracapote y despiadados atrapamientos con la puerta del coche… Con el calor de mi cuerpo, transmitiré tu soplo a mi nueva camarada. Y desde el nudo hasta los flecos quedará impregnada de tu espíritu, el espíritu de San Fermín.

 

Título  BANDERILLAS A LA ZINZILIKA EN SAN FERMIN Autor  de Andres Ventosa, Pedro

La noche de la Sanjuanada ha sido un pandemónium y, aún somnolienta la ciudad, los carteles sanfermineros acuden puntuales a su cita con los pamploneses. Este año hay una nueva atracción: ACRÓBATA-TORERO plantará » banderillas a la zinzilika». La vieja Iruña, amante de las novedades, espera a fiestas para disfrutar del evento. El dia 7, toda la ciudad, llena a rebosar la Plaza del Castillo, preparada como coso taurino; dada la expectación, algunos vecinos han levantado tablados para los espectadores pudientes. «Frente al toril hay colocada, a unos 3 metrosde altura, una maroma y el funanbulista la tiene atada a un pie», se dicen unos a otros entre extrañados y curiosos. Empieza la corrida y el acróbata inicia sus saltos; de repente,al pasar el toro bajo la maroma, grita: VIVA SAN FERMÍN y ante el estupor de todos, se deja caer y quedando colgado de la cuerda clava las banderillas. El público enloquece con su valentía. HOY, encuentro entre los recuerdos de mi familia, un volumen encuadernado de ejemplares de la Gazeta Oficial de Navarra del siglo XIX, que narra este hecho tan singular. SAN FERMÍN OBRARÁ EL MILAGRO Y VOLVERÁ. 

Título  San Fermín en Chulucanas   Autor  ARCE MARTINO, MANUEL DAVID

Muchos años después, casi ciego, con los estragos de la edad senecta, tanteo la vieja hamaca y me recuesto a mecer los recuerdos de los viejos Sanfermines de mi infancia. Mi abuelo contaba que toda la gente del mundo se aglomeraba en la plaza principal. Todos ayudaban a contar para el chupinazo inicial. Los pechos retumbaban en el aire como truenos. Los pañuelos rojos volaban hacia el cielo azul. Los toros enojados, bufaban encerrados. Y empezaba la algarabía. La multitud corría sin rumbo por las estrechas calles. Las comparsas cantaban por todos lados. La gente quería estirar el tiempo para que nunca acabara la fiesta. En Chulucanas, (muy lejos de España), cuando el sol se detenía y giraba en el centro del cielo, mi abuelo recordaba los Sanfermines de su juventud. Y yo, con la boca abierta, escuchaba y vivía sus historias como si fueran mías. Por él llegué a conocer la dimensión exacta de la plaza, los nombres de las calles, el ritual eterno de todos los años. Pobre de mí, tantas veces me las contó, que llegué a creer que yo había estado en Pamplona. Ahora, aunque estén opacos, no pierdo la esperanza de verte con mis propios ojos. ¡Gora San Fermín!