Obras III Certamen Microrrelatos San Fermín


Título  Ojalá fuera posible   Autor  Egea de Esteban,   Gerardo

Una sensación de nervios recorre mi cuerpo, la misma que me ha acompañado en los momentos más importantes de mi vida. Yo, que no tengo cargo político ni ninguna hazaña deportiva a mis espaldas, voy a ser el portavoz de la mayor explosión de alegría del año. Por un momento pienso que me voy a quedar sin voz. Me dicen que ya es la hora. Se abren las puertas. Los nervios se transforman en pánico. Veo la plaza llena. “Pamploneses, pamplonesas, ¡viva San Fermín!”. Ahora sé que puedo. “¡Gora San Fermín!” Enciendo la mecha y… una vez más suena el despertador. Sólo ha sido un sueño, el mismo que se repite cada noche del 5 de julio. Es el momento de vestirse de blanco y empezar el día como siempre, almorzando con la cuadrilla. Sin embargo, en mi interior, mantengo la esperanza de que algún día mi sueño pueda hacerse realidad. 

Título  PERSONAJE NÚMERO UNO   Autor  MESA GIL,   JULIAN

Hace apenas un par de meses que salí del polvorín de la Calle Angosta al norte de la ciudad, de ahí en adelante mi vida ha transcurrido tranquila, sin mucho en que preocuparme, fijándome solamente en los días que se van marcando en el calendario colgado del marco de la puerta. Los números indican que Julio acaba de empezar, más pronto de lo esperado el verano estremece mi tranquila existencia. Nací de manos de un artesano que nunca me dijo su nombre, Pedro, Javier, Luis, no lo sé bien y tampoco tuve la oportunidad de preguntárselo. Seguramente es un buen artista de la pólvora, pues sus manos y sus años hablan de la experiencia que pesa sobre el nombre misterioso, no tuve hermanos conocidos y por eso me sigo sintiendo único, especial. Cierta nostalgia-alegría me invade, pero no me alcanza a agobiar porque pronto será medio día, el momento crucial que define el fin último de mi vida. Para la mayoría gozo, para mí el fin. De repente me siento encendido, escucho la multitud y las palabras de la gente que conversa cerca de mí, no los comprendo pues mi lenguaje es otro; entonces salgo disparado al cielo, grito, exploto. Las festividades comienzan.

Título  Llueve en Sanfermines   Autor  Rey Salas, Asier

Cuando aquel catorce de julio paseé por tu húmeda mejilla en dirección al vacío, jamás sospeché que volvería a verte en este lugar, tan lleno de encanto que de todo el mundo vienen a corear el nombre de nuestro santo. Pensé que, tras colarme por las rendijas de una desgastada arqueta, mi destino sería vagar infinitamente por las cavidades subterráneas de Pamplona, en dirección a ninguna parte. Pero aquel verano hacía mucho calor. El necesario como para evaporarme y remontar el vuelo en dirección a una nube cercana, mientras tú y otros miles ya os habíais marchado de la Plaza del Castillo, resignados a esperar otros trescientos días de hastío y sopor hasta que el jolgorio y la fiesta os inundara los pulmones y los corazones. Casi un año desde que nos separamos ha transcurrido, y quiere el destino que esta vez los festejos sean pasados por agua. Por miles de gotas de lluvia que resbalan por vuestros rostros extasiados, navegantes de un mar de espuma que crece hasta expandirse por todos los recovecos de la ciudad. Vuelvo, pues, al punto de partida, al lugar donde nací. Quizá ya no recuerdes aquella lágrima que resbalaba por tu cara. Yo sí te recuerdo. Eran Sanfermínes…