Pío Baroja y los Sanfermines 13


En este blog ya hemos hablado más de una vez sobre Ernest Hemingway y su relación con nuestra ciudad y sus fiestas.
Un escritor por el que el americano mostró su admiración (y con el que mantenía cierta amistad) fue el insigne Pío Baroja.
Ambos escritores compartían puntos de vista sobre algunos temas, pero en lo que nos atañe, sus pareceres eran diametralmente opuestos.

Don Pío pasó unos pocos años de su vida (los de adolescente como estudiante) por motivos familiares en Pamplona.
El caso es que aparte del ya conocido carácter más bien huraño y radical del escritor, no le debió convencer mucho la estancia en nuestra ciudad, ya que en algunos textos se despacha bien a gusto contra Pamplona y sus fiestas.
Así por ejemplo en su libro ‘Juventud, egolatría’ de 1917, en el apartado Sarasate (de quién ya hablamos la semana pasada) suelta algunas puyas como:

» Entonces y después, una de las cosas que me parecieron ridículas fueron las fiestas de Pamplona.
En Pamplona había una mezcla de brutalidad y de refinamiento verdaderamente absurda. Durante unos días se iba a las corridas, y después, de anochecer, se recibía con luces de bengala a Sarasate.
Un pueblo rudo y fanático olvidaba una fiesta de sangre para aclamar a un violinista. ¡Y qué violinista !. Uno de los hombres más amadamados y grotescos del mundo. Lo estoy viendo pasear. con sus melenas, su trasero redondo y unos zapatos con unos taconcillos de a cuarta, que le daban el aire de una cocinera gorda, de esas que se disfrazan de hombre en Carnaval.
Sarasate dejó al morir unas cuantas chucherías que le habían regalado en su vida artística: fosforeras, petacas, etc, que el Ayuntamiento de Pamplona las exhibe en vitrinas y que debía venderlas en pública subasta. »

¡Toma del frasco, Carrasco!
En otros libros del autor, como ‘Silvestre Paradox’, ‘Las figuras de cera’, ‘La sensualidad pervertida’ y ‘La otra vuelta del camino’, también se pueden encontrar menciones a una Pamplona rancia de finales del siglo XIX (por cierto, ésta información se la he de agredecer a un amigo muy barojiano).

En fin, yo por lo menos sigo admirando la obra de don Pío, aunque no comparta en absoluto su visión sobre nuestras fiestas.


13 ideas sobre “Pío Baroja y los Sanfermines

  • pamplonudo

    No se si porque hay que criticar que en unas fiestas se compartan arte y juerga, eso si es que no se considera arte el TOREO.Por otro lado sorprende que las criticas a Sarasate sean por su fisico.No merece mucho la pena alguien que se mofa del fisico de otro.Pero como era Pio Baroja es un genio con mal caracter.

  • estafetakoa

    Pamplonudo, puede ser que haya mofa en la descripción de Sarasate, pero la habilidad de Baroja para trasladarnos su imagen en tres líneas me maravilla.

    Imagínate qué retrato haría de la ínclita…

  • el náuGrafo

    Gran post!!!

    Me acuerdo que usé ese mismo pasaje en un programita de radio en el que colaboré. Me encantó la palabra amadamado, jaja.

    Y es cierto, esas chucherias, mariquonallidas de plata, se exhiben en el museo Sarasate, sitio extraño dó los haya, en la calle del Mercado (casa Marceliano) que todo pamplonica debería ir a visitar, por curioso, más que nada.

    Por supuesto, nunca hay nadie y el visitante se sentirá más intruso que lo primero.

    Saludos!

  • pamplonudo

    No discuto su afilada y fantastica pluma,solo ataque al fisico para la mofa.Y es indudable que en nuestros dias tendria material de sobra para la mofa,si bien muchas de las gentes relevantes de nuestra querida Iruña se caricaturizan solos.

  • Iruñsheme

    Eres un artista estafetakoa.
    Has conseguido conectar la burla a Sarasate con la alcaldesa.
    Me pregunto que diría Baroja de ella.

  • cazzurro

    Gracias por lo que me toca.

    Siguiendo con el tema, es posible que a los amigos sanfermineros de este blog os interese conocer la relación entre Baroja y Hemingway.

    En 1956 el Premio Nobel andaba de copas y toros por España y en un hueco fue a visitar a Baroja a su piso de Madrid, cuando el escritor vasco-navarro estaba ya en las últimas. Este encuentro, que fué inmortalizado con una foto que dió la vuelta al mundo, quizás fue un acto publicitario del Nobel o un intento tardío e innecesario de reconocimiento al moribundo Don Pío. El caso es que le regaló cosas para calentarse: una botella de whisky, que nunca pudo beber, una bufanda y unos calcetines.

    A los 20 días, el 30 de Octubre, Don Julio Caro Baroja mandó a su hermano Pio Caro un telegrama en vasco: » Gaur il da » ( ha muerto hoy ). Hemingway volvió a casa de Don Pio a participar en el cortejo fúnebre hacia el cementerio civil de Madrid y, aunque le propusieron bajar el ataud, él no quiso porque » era demasiado honor para él » y prefirió echarse una copa y que lo bajasen los amigos de siempre, entre ellos Camilo José Cela que llegó a decir que la madera desteñía.

    Con posterioridad a su muerte, Hemingway- en un gesto superlativo tan propio de los americanos- envió a la familia Baroja una cabeza de hipopótamo que hoy está adornando el zaguán de la casa familiar » Itzea » en Vera de Bidasoa.

    Hasta otra…

  • joseba Autor

    Gracias por estos dos comentarios llenos de interesantes apuntes sobre la relación entre Hemingway y don Pío.
    Por cierto, merece la pena leerse el artículo de Sanchez-Ostiz.

  • Rafael Caceres

    Llevo años tratando de rescatar el libro Juventud Y Egolatría de Pio Baroja. No lo consigo, no encuentro una version en Internet…etc. quien me puede ayudar. Vivo en Punta Arenas Chile y aca en el tiempo del Gobrierno militar (1973-1989), autores de inmeso potencial como el fueron excluidos de todas las librerias nacionales.
    Mi padre tuvo ese libro y lo ley a los 21 años. Quede impresionado de su satira y me rei una eternidad. AYUDENME SI PUEDEN.

  • NosoyPTV

    Pio Baroja era un homófobo y un envidioso, lo que no quiere decir que escribiera mal. Al contrario, fue uno de los grandes. El propio Heminway le dijo que deberían haberle dado el Nobel a él. Obra y persona no tienen porque estar a la misma altura.

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