VI Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín


ME VOY A PAMPLONA

Sonia Saavedra De Santiago

No digo lo que me sale del cuerpo, porque no quiero romper con mi novia. ¿A quién se le ocurre hacer una reserva para el 7 de Julio, en un hotel de cuatro estrellas, a las afueras de Toledo? ¡Y todo por gozar de la tranquilidad y en aras de la cultura! -El año del Greco- me dice ¿Y a mí qué?

Que sí, que lo culto está muy bien, pero no a cuarenta grados y en el centro de Toledo. ¡Que la fiesta está en Navarra! ¡Que se festeja el buen tiempo! Y allá que espero marcharme, a correr, como otros años, acompañado de cuernos.

Esa marea blanca esperando el chupinazo; esas calles empedradas sedientas de algarabía, esa tarde sin noche y esa noche sin mañana… esas barracas de feria y esa chistorra caliente. ¡Ese “pirriaque” divino y ese jolgorio sin fin!
Sueño puntitos rojos. Mi pañuelo de otros años, bien doblado en el bolsillo, espera ser anudado tras el Gora San Fermín ¡Los Sanfermines me llaman! ¡Voy a beberme la vida! ¡Me da lo mismo mi novia! Yo me marcho ya a Pamplona, que este año, ni atado, me quedo aquí.

LA INVITACIÓN

Maria Rivas Ruiz

Aquel año fui invitada para celebrar San Fermín, personas recientemente conocidas muy respetables, compartimos celebración,los hombres se encargaban de cocinar y servir a las mujeres, comimos, bebimos, cerrando la sobremesa con mariachis tocando baladas, nos desinhibimos, nos observamos, una mujer me levanta la falda, mira mi ropa interior; exclamo: ¡cómo el vestido, rojo!

Alegres subimos la empinada escalera, seguimos liberando ataduras, el hombre mira las piernas a la chica, subiendo, tropieza, sonríe pasmado.

Llegamos a la plaza de toros para mostrarme el ambiente, entramos por privilegios, en medio de gritos, aclamaciones,el toro muere bajo la certera estocada, la gente aplaude al torero chulesco por el ruedo, el picador altivo sobre el caballo, giran alrededor de la fiesta, los personajes, los instantes siguen en la calle, risas, vino, pinchos, charanga, música, el ir y venir de las palabras, los deseos se entremezclan entre la multitud de hombres y mujeres.

Sumergidos en la tamborrada, seducidos por el estruendo, recorremos las calles del Casco Viejo de Pamplona, los amigos, la chica es su triunfo, su conquista, su poder, expresan: ¡es muy guapa!, muy… son los días de las almas que liberan deseos encerrados.

ESOS PEQUEÑOS GESTOS DE UN GRAN SANTO

Amaya Arenzana Méndez

6 de Julio, vestida de blanco impoluto, almuerzo, amigas, alboroto, risas y felicidad contagiosa por donde vaya, estos colores sacan algo de mi que está oculto el resto del año… Sólo quiero pasarlo bien y no pensar en mis problemas, pero te veo, te vuelvo a ver, sólo hago que encontrarte por las mismas calles y los mismos bares… Pero no quiero otro problema en mi vida, ¿Por qué te cruzas tanto por mi camino?

Creo que te odio…

Pasan los días, otra vez la misma historia, a ver si San Fermín intenta decirme algo…

Me arriesgo, voy por ti, tengo un escudo blanco y rojo que me da fuerzas para dejar la vergüenza atrás…

– ¿Me estás siguiendo?
– ¿Me sigues tu a mi?

¿Qué está pasando aquí?

14 de Julio, me pierdo entre el barullo de las peñas y ahí estás tú, es como si una fuerza sobrenatural hubiera hecho que nos juntáramos una vez más, solos entre el gentío…

– ¿Estás sola?
– Ya no, ¿y tu?
– Ya no, ¿te vienes conmigo?

Creo que te quiero…

Pobre de mi… ¿Pobre?, entre las velas me besas, algo comienza, esto ya no es un problema, San Fermín a triunfado, que pillin eres pequeño gran Santo.