XIII Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín


EL INDULTO

Tuli —-

Por año nuevo juré que correría delante de los toros y dejaría que ellos decidieran mi futuro. Hasta entonces, nada de depresiones por no encontrar trabajo ni, por supuesto, tentaciones de arrojarme por el puente de la M-30. Si quería descarga de adrenalina de la buena, solo tenía que mirar a esa ganadería que enseñaba sus pitones. El miedo me recorrió las entrañas como jamás hubiera imaginado. Pensé que los toros tal vez estuvieran igual de asustados y simplemente actuaban por instinto. En un punto del trayecto se rezagó el más hermoso de la manada. Nos miramos. Yo no vi furia en sus ojos que me miraban interrogantes. Él debió ver en los míos misericordia. Como si habláramos un mismo idioma, bufó delante de mis narices y perdonándome la vida, siguió su camino. Tardé bastante rato en comprender lo que significaba aquello. Mi interior estaba tan quebrado que ni siquiera se atrevió a causarme más heridas. Sin embargo, su perdón sanó mi alma y, desde entonces, procuro faenar con maestría en la plaza hasta ganarme no las dos orejas y el rabo, sino el indulto y así persevere la pureza de una raza única. 

BABEL

Rafael Gual

Según la leyenda los seres humanos quisieron construir una torre para llegar al cielo.Debido a tanta temeridad Dios les castigó derribándoles la torre y dándoles numerosos idiomas para confundirles.
Según la realidad unos navarros construyeron la torre,llegando al cielo,solo que allí no vieron a ningún ser divino sentado en un trono,sino a unos seres muy poco angelicales que se divertían corriendo ante unos toros.
Al bajar los navarros empezaron a divertirse de la misma manera y así fue como se iniciaron los sanfermines en la ciudad de Iruña.